viernes, 26 de mayo de 2017

CUANDO UNO AFIRMA, PERDIÓ LA OPORTUNIDAD DE CALLARSE


SOBRE LA AFIRMACIÓN

Afirmar es básico, es dar algo como verdadero. Como poseemos la capacidad de expresarnos a través del habla, las palabras que salgan de nuestra boca tienen un valor, no son indiferentes, es decir, producirán un efecto. Hay muchos actos del habla, pero me enfocaré solamente en el acto de afirmar. Afirmar es decir “eso, esto o aquello es así”, “es falso o verdadero”. Todos los días nos enfrentamos a proferir una afirmación, ya sea porque nos preguntan, porque opinamos en una conversación, por cuestiones de estudio o trabajo, a por participar en una denuncia, juicio, a nosotros mismos, etc.

Esta entrada se titula: “Cuando uno afirma, perdió la oportunidad de callarse”. Fue una frase dicha en una clase por el Doctor Alejandro Vigo, profesor de Historia de la Filosofía Antigua (UNAV), teniendo como contexto el análisis de la ironía socrática. ¿Qué significa “cuando uno afirma, perdió la oportunidad de callarse”? Diciéndolo en lenguaje llano: cuando abrimos la boca para asegurar o negar, afirmar algo, no hay marcha atrás, no hay vuelta de hoja; es decir, lo dicho, dicho está. Por eso, surgen algunas frases, las cuales nosotros hemos dicho alguna vez o varias veces: “Dije eso, pero no quería decir eso realmente”, “Me equivoqué en lo que dije, ojalá me comprendan y acepten mi rectificación”, “¡Para que dije eso!”, “Vaya, eso me pasa por abrir la boca”. No siempre logramos reivindicarnos, después de haber hecho afirmaciones. De hecho, a largo plazo hay afirmaciones que sirven de indicativo para alertar o desenmascarar una hipocresía, por ejemplo: alguna persona o grupos de personas que en un tiempo afirmaban una cosa y después por “conveniencia” están afirmando lo contrario, esta es, a mi juicio la explicación por la cual después cuesta creerle o creerles.

El profesor Alejandro, desarrolló el tema de la afirmación unida a la creencia y en relación a la sede interna y externa, es decir, a nivel personal y extra-personal respectivamente; mientras que yo estoy desarrollándola de una manera genérica.

¿Qué podemos hacer a la hora de afirmar?

La afirmación que salga de nuestra boca no quedará indiferente, aunque sea algo banal o se considere irrelevante. La persona al afirmar puede estar diciendo una verdad o una mentira. Siendo así, la afirmación verdadera o falsa entroncaría con la sinceridad, falsedad, hipocresía, diplomacia, incoherencia, etc.

El consejo más común y sencillo es: “pensar antes de hablar”, digamos: “Pensar antes de afirmar algo”. Muchas veces afirmamos sin damos cuenta de sus consecuencias. Por eso, cuando se ha dado una afirmación falsa o verdadera por parte de alguien, se dan agradecimientos, elogios, reclamos, pleitos, insultos, resentimientos. Debemos reconocer que muchas veces nos dejamos llevar y afirmamos, después vemos el resultado, el cual puede ser positivo o negativo. También, en algunas ocasiones pueden hacerse afirmaciones a otra personas o grupos que no son comprendidas, por las circunstancias que sean, y quien ha afirmado se ha dado cuenta que se ha salvado, y tiene una como una “segunda oportunidad”, para preparar correctamente la afirmación, guardar silencio o “hacerse el loco”.

Santiago 1, 19: “Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar”. Este es un consejo sabio. En teoría, debería irse perfeccionando con el pasar de los años, aunque en la práctica no siempre se da. El Padre Eduardo Chávez, actual rector del Seminario Mayor de la Diócesis de San Vicente, considero que tiene una frase interesante y sabia: “Procese primero la información y después hable”. A veces somos arrebatados y contestamos de inmediato.

Un tercer consejo podría ser: “No afirmar algo que no sabemos”. Esto lo reprochaba el sabio Sócrates: gente que se creía sabia sin serlo realmente. Hay una cantidad ilimitada de ejemplos cotidianos sobre este punto; pero veamos unos más sencillos y cotidianos: Cuando a un profesor le preguntan algo en clases y él no lo sabe, pero para no quedar en ridículo o ser tenido como ignorante (lo cual lastimaría su “ego”), hace afirmaciones falsas, inventadas o adulteradas. Cuando una señora le afirma con mala intención a su vecina, haber visto a su marido con otra mujer en la calle, y tal vez solo era una conocida que casualmente se encontró. Cuando alguien por presumir o “apantallar” se pone a hacer afirmaciones falsas a sus oyentes. Como he dicho, los casos cotidianos o extraordinarios son muy amplios. Pero el principio aplicativo general es: “No afirmar algo de lo que no sabemos”. Cuánto bien se hace, cuan agradable y ejemplar se torna una persona así. En otro escrito hablaré sobre la “ignorancia y sabiduría socrática”.

EL PERFECCIONAMIENTO DE LA AFIRMACIÓN Y LA IMPERFECCIÓN HUMANA

La Sagrada Escritura y personas profesionales nos brindan consejos para tratar de hacer las afirmaciones correctas, acertadas; pero no podemos ignorar nuestra imperfección humana. Por eso, no nos asustemos si escuchamos de personas mayores, incluso de altos miembros mayores de la Iglesia, hacer afirmaciones con efectos contraproducentes o reprobables. 

A veces se cuenta con tiempo para hacer una afirmación, por tanto, se tiene tiempo para pedirle luces a Dios, pedir consejos a personas experimentadas y reflexionar. Como también a veces toca dar una afirmación inmediata.

En la historia humana y salvífica-religiosa podemos encontrar sin fin de afirmaciones, afirmaciones que se han vuelto célebres. Leerlas, conocerlas nos pueden ayudar a la hora de hacer nuestras afirmaciones. Si no hay algo que afirmar mejor guardar silencio, como se dice en mi país: “Calladito, te ves más bonito”.

Por ser imperfectos, nos equivocamos; como personas estamos en un auto hacernos, es decir, en las afirmaciones se debe tener en cuenta la edad, el nivel académico, la historia personal, las amplisimas circunstancias, los contextos. Uno puede hacer de pequeño una afirmación que ya de joven o adulto la rectifica, porque posee mayor conocimiento. Las personas tenemos derecho a reivindicarnos, ya sea de palabras o de obras. San Pedro negó tres veces al Maestro afirmando no conocerle, pero después tres veces afirma su amor hacia Él, y lo demuestra llevando su amor hasta el martirio. Por tanto, debemos ser comprensivos, fraternos. Ciertamente, hay personas que han muerto afirmando algo que se considera incorrecto o inaceptable, sin cambiar su posición; en este caso, nos toca tratar de sacar la lección adecuada y confiar esa persona al Creador. No es posible esperar afirmaciones perfectas siempre del ser humano, de ningún ser humano.

Que el Espíritu Santo, la oración, el estudio, la reflexión, la experiencia nos vaya ayudando a ir perfeccionando el contenido de nuestras afirmaciones, sin olvidar que nunca serán perfectas, correctas y acertadas siempre.

Pbro. Gustavo Romero
Fiesta de María Auxiliadora de los Cristianos
Pamplona, España. 

martes, 28 de marzo de 2017

IDENTIDAD Y MISIÓN DEL SACERDOTE DIOCESANO EN NUESTRO TIEMPO. EL CELIBATO SACERDOTAL.




CONFERENCIA DIRIGIDA POR MONSEÑOR JUAN CARLOS ELIZALDE
OBISPO DE VITORIA, ESPAÑA


Sesión 2


IDEAS PRINCIPALES:



Los sacerdotes tenemos el peligro de amar en general y no amar en concreto.
El ambiente actual no ayuda a la vivencia del celibato, pues, es un ambiente cargado de erotismo. Hay una crítica al celibato, se le ve como una mutilación personal, la cual conduce a la tristeza, dureza de corazón, carencia de sentimientos.

El narcisismo nos está afectando, estamos preocupándonos mucho por cuidar nuestra imagen. 

El celibato siempre ha sido difícil en cada una de las diferentes etapas de la historia.

¿Qué es el celibato del sacerdote? Es la imitación histórica de Jesús, por tanto, no es el celibato de Juan Bautista, ni el de Jeremías. Vivir el celibato es lo más cercano a Jesús. El fue célibe porque estaba fascinado por el Reino. Al elegir un grupo de apóstoles comparte su afectividad. 

Gracias al celibato convertimos el trabajo pastoral en pasión. No somos de nadie, no tenemos que ahorrarnos para nadie, por tanto, podemos entregarnos por completo. El celibato no es un recorte, aunque por supuesto lleva una parte de renuncia. Os recomiendo leer a San Agustín. 

Sólo Dios es la plenitud del hombre. La soledad es condición existencial. El amor no quita soledad y esto debemos entenderlo, la sociedad parece que no ha descubierto eso, ni los sacerdotes. Hay un miedo a la soledad.  


El celibato es una elección exclusiva, es profesar el señorío de Dios, haciendo alusión al Papa Pablo VI. El sacerdote joven está más propenso a la doble vida. La mediocridad en el sacerdote ya es una perversión!! 


En el sacerdocio se dan dos situaciones: estar cerca de Dios y estar al margen de Dios. Los sacerdotes podemos llevar un ateo por dentro, y esto cuando descuidamos nuestra espiritualidad. 

Cuando no vivimos el celibato, comenzamos a buscar o a caer en compensaciones, cuyo efecto se manifiesta por ejemplo en la búsqueda de poder, la agresividad, el abuso sexual del cuerpo, la posesividad afectiva, una sed de afectos, pérdida de amigos a cambio de tener gente sometida a nosotros, la arrogancia, inclinación al chismorreo, la jactancia, el orgullo, la acumulación de contactos aunque sean virtuales, apego demasiado a ciertas familias, vicios, pasatiempos intrascendentes, volvernos ratones de sacristía, caer en la comodidad y en el apego a bienes materiales, etc.

La discusión de los años 68 del siglo pasado sobre el celibato, ha sido sustituida por una doble vida, y se prefiere ya no hablar del celibato. 

El escándalo 

En las primeras concesiones tenemos la experiencia de la soledad. Una manera de llenar la soledad es la búsqueda de contactos, familiarizaciones. En los inicios nos encontramos en una libertad inconsciente de nuestras limitaciones. Después pasamos a una repetición y nacimiento de actitudes; "somos lo que cultivamos". El sacerdote se vuelve selectivo. El Internet es el lugar donde más gratificaciones podemos encontrar, porque nos ofrece una amplia posibilidad de opciones, como expresa Amadeo Cencini, en su reciente libro: "Ha cambiado algo en la Iglesia después de los escándalos sexuales?"

Las gratificaciones se vuelve automáticas, es decir, automatismo con adicción. La conciencia se vuelve pasiva, más y más dependiente del impulso. Se tiene conciencia de culpa, pero no de pecado, por este motivo es que hay un obstáculo para convertirse. 

El escándalo se da cuando poseemos una conciencia totalmente dependiente.

El soltero célibe protege su espacio, vive para si, es un egocéntrico, por eso, es un mediocre, aunque no caiga en relaciones sexuales. La propuesta de la Iglesia es que los sacerdotes seamos célibes casados, no célibes solteros.

Nos atamos al amor, para asegurar el amor. En esta sesión he recurrido a un grande: Amadeo Cencini, para dirigirme a vosotros.  

28-Marzo-2017

domingo, 12 de marzo de 2017

MONSEÑOR ROMERO, OBISPO DÓCIL Y OBEDIENTE AL ESPÍRITU SANTO. OBEDIENCIA Y LUCHA POR LA JUSTICIA.


La justicia, la lucha por la justicia, la justicia a favor de los pobres es uno de los aspectos que más se le resalta públicamente al Beato Oscar Romero, pero muy escasamente se habla sobre la obediencia en Monseñor Romero, al menos, esa es mi percepción. A mi entender, en cierto sentido, previo a la predicación y lucha a favor de la justicia está la obediencia. Es posible que alguien no esté acuerdo con esta relacion justicia-obediencia, pero, es porque la virtud de la obediencia se ha desvirtuado o se encuentra en crisis, o simplemente no interesa.

En este tema no voy a desarrollar la obediencia en Monseñor Romero: como la vivió en su ministerio sacerdotal hasta el dia de su muerte; sino, solamente me enfocaré en algunas de sus palabras y actitudes para nuestra reflexión, sobre todo, en el marco de la cuaresma. Tal vez mas adelante pueda desarrollar un tema titulado: "La obediencia en el Beato Mártir Romero". 

"En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo" (Mateo 4, 1). Este versiculo me impresiona siempre que lo leo. Antes de ir al desierto nuestro Señor Jesús "fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él" (Mateo 3, 13). Y después del desierto comienza su predicación: "Jesús comenzó a proclamar: Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca" (Mateo 4, 17). Hay una secuencia: Bautismo, desierto (preparación) y vida pública (comienza a predicar). Su vida pública tendrá como culmen el triduo pascual, pero antes se prepara en el desierto, después de haber sido bautizado. Esta secuencia es la que debe tener un cristiano, tanto como preparación para el triduo pascual y en su vida cristiana en general.

Nuestro Señor se dejó conducir dócilmente por el Espíritu Santo para ir al desierto y permanecer durante 40 días en el. El desierto no es un lugar confortable precisamente, pero Jesús no se resiste, se deja guiar por el "Espíritu mismo que intercede por nosotros con gemidos indecibles" (Romanos 8, 26). "El Espíritu Santo nos impulsa a hacer cosas fuertes... Otras veces, el Espíritu Santo nos conduce con suavidad, y la virtud está en dejarse llevar por el Espíritu Santo, no resistir al Espíritu Santo, ser dóciles al Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo obra hoy en la Iglesia, actúa hoy en nuestras vidas. Alguno de ustedes podrá decirme: '¡Yo nunca le he visto!'. 'Pero, presten atención a lo que sucede, a lo que les pasa por su mente, lo que sienten en su corazón. ¿Cosas buenas? Es el Espíritu, el que les invita a ir en esa dirección. ¡Eso requiere docilidad! La docilidad al Espíritu Santo" (Papa Francisco, 13 de mayo de 2014). 


"La muerte de Rutilio tuvo un papel determinante en el compromiso de Óscar Romero a favor de los pobres. Durante sus tres años como Arzobispo, Monseñor Romero no asistió a ninguna ceremonia de Estado, comprendió que estaba de la parte equivocada y se entregó a la causa de los perseguidos y a la defensa de los derechos humanos" (http://www.telesurtv.net/news/El-Padre-Rutilio-Grande-y-Oscar-Arnulfo-Romero-20150522-0054.html). He citado este link de internet porque recoge de modo preciso la idea que deseo expresar: El Espíritu Santo le hace a ver al Arzobispo de San Salvador, estando ante el cuerpo asesinado del sacerdote Rutilio, por donde debe ir como Pastor de su grey. Monseñor estaba siendo impulsado por el Espíritu para entrar al desierto, en una situación social salvadoreña nada cómoda, en la cual las alimañas ponzoñosas reinaban... Monseñor pudo resistirse al Espíritu y "no entrarle" a la misión a la que se le estaba impulsando, pero ingresó al desierto, se sobrepuso al comprensible miedo en este caso, alzó su cayado y por eso ahora es un modelo sacerdotal para el clero salvadoreño, iniciando con los señores obispos, para el clero universal.

Palabras del Arzobispo Romero en torno a la obediencia" (Palabras en cursiva)
Primer Domingo de la Cuaresma. Ciclo "A"
12 de febrero de 1978

"Cristo, segundo Adán, Hijo de Dios encarnado en las entrañas de María, quiere asumir toda la responsabilidad del género humano, desobediencia a Dios, comenzando por la desobediencia del paraíso; y la redención que Cristo viene a hacer no será otra cosa que un acto heroico, divino, de obediencia. "

"Por obediencia se encarna, por obediencia va a tomar su cruz y por obediencia lo vemos hoy en el desierto"

"Al principio de la Cuaresma los ojos de un cristiano deben de clavarse en ese Cristo, ayunando 40 días con sus 40 noches"

"Ante todo el desierto, donde Jesús se retira, es el lugar del silencio, de la pobreza, donde el hombre está privado de los apoyos materiales y se halla frente a las preguntas fundamentales de la existencia, es impulsado a ir a lo esencial y precisamente por esto le es más fácil encontrar a Dios. Pero el desierto es también el lugar de la muerte, porque donde no hay agua no hay siquiera vida, y es el lugar de la soledad, donde el hombre siente más intensa la tentación. Jesús va al desierto y allí sufre la tentación de dejar el camino indicado por el Padre para seguir otros senderos más fáciles y mundanos (cf. Lucas 4, 1-13). Así Él carga nuestras tentaciones, lleva nuestra miseria para vencer al maligno y abrirnos el camino hacia Dios, el camino de la conversión" (Papa Benedicto XVI, 13 de febrero de 2013). Por tanto, debemos adentrarnos en un desierto espiritual para acompañar a Jesús, dejándonos guiar dócilmente por la inspiracion del Espiritu Santo. 

"Llevado por el Espíritu, nos ha dicho el evangelio, el Espíritu de una obediencia. El Hijo del Hombre, el representante de toda la humanidad sabe que los hombres están en un estado de naturaleza caída y que es necesario levantarla. Viene como un gran reparador. Cristo es el gran reparador; eso quiere decir redentor, salvador. Y para salvar al mundo, para reparar, para redimir a esta raza caída, es necesario que se cumpla la voluntad del Señor".

En conclusión, "basándose en la palabra de Dios y en la enseñanza social de la Iglesia clamó con fuerte voz pidiendo la conversión no sólo personal sino también social. Abundan los textos que  confirman esta  manera de entender las cosas. En una palabra, Monseñor Romero siempre estuvo abierto a la voluntad de Dios, fue siempre dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo y por eso ha merecido la gloria de los altares" (Carta Pastoral de la CEDES-Beato Mons. Romero, n. 29).


Que el Beato Romero nos motive sin miedo a entrar en el desierto, a discernir el Espíritu Santo de entre tantos espíritus circundantes, tal como enseñaba san Ignacio de Loyola; que salgamos fortalecidos de la cuaresma, lo cual debe ser sostén de nuestra vida cristiana en adelante. Ser dóciles al Espíritu Santo es bíblico, es evangélico, es cristiano.


Pbro. Gustavo Romero

Pamplona, 12 -Marzo- 2017

martes, 14 de febrero de 2017

DOS CARACTERÍSTICAS DEL ENAMORAMIENTO




Aprovechando el famoso día de San Valentín, abordo este pequeño tema, el cual considero como una introducción a temas futuros sobre afectividad, para los cuales me apoyaré en las publicaciones del Doctor Rafael Hernández Urigüen. 

“El profesor Rafael en su libro “Noviazgo: ¿seguros? Ideas para acertar”, ha sabido ofrecer un producto práctico, adentrándose en el bosque espeso de la semántica afectiva, deslizando el me siento atraído, me gustas, pienso en ti, te necesito. Este entramado de sentimientos provoca una gran confusión y se mezclan hechos e intenciones, por eso es tan importante saber aclarar en el vocabulario personal de la afectividad, que significa estar enamorándose” (Dr. Enrique Rojas, catedrático de psiquiatría).

DOS NOTAS CARACTERÍSTICAS DEL ENAMORAMIENTO

La admiración

Es la condición necesaria para que el enamoramiento se produzca. La admiración no es otra cosa que sorprenderse positivamente ante alguien que uno va conociendo, y le descubre un mundo de valores y belleza interior que le atrae, que le empuja, que le arrastra a profundizar más y más en lo que se esconde debajo de la superficie de ese ser humano. De entre un grupo de personas, amigos, hay alguien que te llama la atención, y poco a poco vas centrando tu mirada en esa persona, la vas considerando especial dentro un grupo común, ha surgido la admiración en ti. Esto es el inicio de un posible enamoramiento, pero no aún no se está enamorado. 



  No dejar de pensar en esa otra persona

La segunda nota es el no dejar de pensar en esa otra persona. Lo que expresaba don Quijote a Dulcinea con frase certera y notarial: “La dama de mis pensamientos”. En tu mente continuamente se hace presente esa persona: su cara, su cuerpo, su sonrisa, su mirada, su manera de hablar, de tratar, etc. Ese no dejar de pensar, te impulsa a querer estar más cerca y a estar más tiempo conviviendo con esa persona... Aun no hablemos de enamoramiento en sentido estricto. 

Podríamos decir que en la cultura occidental, el hombre se enamora por la vista y la mujer por el oído. Al hombre le empuja la belleza exterior, cuya máxima expresión se centra en la cara para extenderse a toda la geografía del cuerpo. Para un hombre, una mujer hermosa está de entrada en esa conjunción que es la geografía facial y la corporal. Todo el cuerpo depende de la cara: ésta es la tarjeta de visita de la persona que tiene su propio lenguaje y expresividad, los ojos, los labios, las mejillas, la conjunción de la cara enamoran y hacen que toda la conducta se dirija en esa dirección. Después viene el cuerpo. Esa envoltura que nos transporta de aquí para allá con su peso y volumen en el pensamiento y el movimiento. La mujer, que sabe más de los sentimientos que el hombre, se fija más en la belleza interior: por eso el oído lleva la voz cantante y lo que oye del otro le sirve de incentivo para conocerlo más y sumergirse en su persona y en su conducta.  El profesor Hernández traza con precisión los límites huidizos que se mueven, aproximan, evaden y desfiguran en esa zona que abarca el amor y el enamoramiento. Y en esta precisión de límites aclara la importancia del noviazgo. La palabra “Noviazgo” ha sido sustituida en el lenguaje actual por “salir”; en otro tema futuro esperamos abordar este punto.

“Cuando el amor llega puede ser ciego, pero cuando se va es muy lúcido” (Prof. Enrique Rojas). Esta es una realidad experimentada por muchas personas, tan fuerte puede ser una mala experiencia que lleva a la persona a temer enamorarse, iniciar una nueva relación amorosa o simplemente negar la existencia del amor. De ahí la importancia de acertar en la elección como lo afirma el profesor Enrique. Personalmente, en el filósofo Soren Kierkegaard he encontrado una estupenda explicación sobre este asunto sentimental, que tengo intenciones de compartirla con ustedes.

"Analizar el cómo y por qué una persona se enamora está cubierto de dificultades, de tal manera que una educación sentimental se vuelve hoy más acuciante. “Educar es enseñar a pensar, la cultura lo que hace es enseñar a vivir”.

La educación ha de ser la urbanidad del pensamiento, tener equipado el cerebro, la mente; la urbanidad de la vida en cambio, nos ha de conducir a saber a qué atenerse, distinguir lo que está bien de lo que está mal. Y en el movernos entre esos ámbitos chocamos de frente con la ética, la cual consiste en el arte de usar de forma correcta la libertad.

¡Qué fácil es enamorarse y qué difícil mantenerse enamorado! Hay toda una metodología del amor conyugal que no es otra cosa que la alquimia (química mágica) del amor entre dos personas. En ella se hospedan ingredientes diversos y esenciales, como son: cuidar la relación con detalles pequeños; crecimiento recíproco de la pareja para evitar que cada uno vaya en dirección contraria; capacidad para perdonar; no llevar cuenta de los fallos y errores del otro; ser capaz de aplicar el sentido del humor en tantas circunstancias de la vida ordinaria; el sentido del  humor es patrimonio de los inteligentes; la espiritualidad; la travesía que va de lo natural a lo sobrenatural, de lo inmanente a lo trascendente, de la visión de la vida tejas abajo a otra mirada más ascendente…”

Un enamoramiento basado solo en la belleza exterior tiene mal futuro" (Prof. Enrique). Incluso en este punto comprobamos que el ser humano no solo es cuerpo, no solo es materia, posee sentimientos, emociones, inteligencia, alma espiritual, por eso, una pareja que todo lo basa en sexo atraídos por sus cuerpos no llegará lejos y no terminará muy probablemente bien. 

“Enamorarse es hacer una mitología privada de otra persona. Elevarla de nivel y prometerle que lo mejor que uno tiene saldrá en esa dirección, cueste lo que cueste. Las promesas de amor seguras se hacen melodía con la donación y la entrega” (Prof. Enrique).

Pbro. Gustavo Romero
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REFERENCIAS:


* Dr. Enrique Rojas: http://enriquerojas.com/

sábado, 28 de enero de 2017

VENERANDO A SANTO TOMÁS DE AQUINO EN SU TUMBA. EXPLICACIÓN DEL POR QUÉ SU FESTIVIDAD SE CELEBRA EL 28 DE ENERO


Admiración y agradecimientos a Dios me surgieron al estar ante la tumba de Santo Tomás de Aquino. Admiración por estar ante los restos mortales del "Doctor Angelicus", el autor de la Suma Teológica. del filósofo y teólogo de quien hemos recibido tanto a través de los estudios eclesiásticos. Agradecimientos a Dios por esta oportunidad de inicios de año nuevo. La tumba de Santo Tomás se encuentra en el Convento de los Jacobinos, en la ciudad de Toulouse, Francia. 


Con los padres formadores y seminaristas del Seminario Internacional de Bidasoa, Diócesis de Pamplona-Tudela, aprovechamos no solo para conocer el templo, sino más bien, para pedir la intercesión de Santos Tomas, por los profesores, estudiantes, filósofos, teólogos, universidades y centro educativos católicos... En lo personal, le agradecí a Santo Tomás por acompañarme desde que soy seminarista y le he pedido su ayuda para realizar y finalizar exitosamente mis estudios de filosofía, para la mayor gloria de Dios. 


La explicación de honrar a Santo Tomás de Aquino en la liturgia de la Iglesia el dia 28 de enero, es la siguiente: Los monjes de Fossa Nuova querían a toda costa quedarse con sus sagrados restos, pero Urbano V ordenó que el cuerpo fuera entregado a sus hermanos Dominicos, siendo trasladado solemnemente a la iglesia Dominica de Toulouse, el 28 de enero de 1369. Entonces, la festividad de Santo Tomás de Aquino se debe al traslado de sus restos mortales, puesto que él murió el 7 de marzo de 1274.


Desde 1369, el cuerpo de Santo Tomás de Aquino descansaba en el Convento de los Jacobinos. En 1791 los dominicos abandonaron el lugar y transportaron sus restos a la Basílica de san Sernin (http://sobrefrancia.com/2008/04/09/la-basilica-de-saint-sernin-en-toulouse/); regresaron en 1974, durante el séptimo centenario de su muerte. 


 La Palmera de los Jacobinos, en el interior del templo conventual


El origen de su patronazgo sobre los universitarios es del año 1880


En el año 1281, siete años después de su muerte, fue exhumado el cadáver encontrándose incorrupto. En 1288 le quitaron la mano derecha, que se le dio a su hermana Teodora, la cual la llevó a Salerno, en la Campania Italiana. Más tarde los monjes le separaron la cabeza que pusieron en un relicario en la sacristía. 

Entre los años 1321 y 1368 los monjes de la abadía de Fossanova separaron los huesos de la carne del cadáver y el Conde de Fondi se apoderó del cuerpo y pasó algunas reliquias a los dominicos. Se hizo una nueva distribución de reliquas (1369): a Itri, París y Roma...Pero la mayor parte del cuerpo quedó en Toulouse. 


Este el Conjunto Conventual de los Jacobinos de Toulouse, más conocido como el Convento de los Jacobinos. Es un antiguo convento de la Orden de los Hermanos PredicadoresLa iglesia fue construida en cuatro etapas a partir de 1230 que se prolongarían a lo largo de los siglos XIII y XIV.

martes, 17 de enero de 2017

LOS OBISPOS Y LA POLÍTICA: VIVIMOS UN PERIODO DE "FATIGA DEMOCRÁTICA"


Este es un escrito de François Euvé S.J., publicado en su blog "Terre nouvelle" (Tierra nueva). Ciertamente, las siguiente líneas tienen que ver con la realidad francesa, pero me ha parecido interesante, porque en esa sociedad concreta, encontramos situaciones comunes actuales en la política mundial y por supuesto, en la salvadoreña, y de cara a eso, la Iglesia representada en la Conferencia Episcopal de cada nación. 

El Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal de Francia acaba de publicar un documento importante aclamado por "Une du Monde" (http://www.lemonde.fr/) y un artículo excepcionalmente ditirámbico en "Libération" (http://www.liberation.fr/). Sin duda no contiene alguna revelación particular, pero, en el marasmo político actual, la voz de la Iglesia tiene un cierto alcance. Gracias a su presencia en el seno de la sociedad debido a sus muchas redes comunitarias, tiene en efecto, una cierta experiencia en la vida social. Ella no la ve sólo desde un observatorio universitario. No es solo la mirada del activista sindical, del profesor, del defensor de los derechos humanos. Es una especie de síntesis de todas esas perspectivas. 


El diagnóstico es sombrío. Esto no es una sorpresa. Como se ha escrito en el reciente informe de "France Stratégie" (http://www.strategie.gouv.fr/), vivimos un período de "fatiga democrática". El tejido social se desintegra, debido a la evolución económica (lo que contribuye al crecimiento del desempleo), a las mutaciones antropológicas (que confunden), actos terroristas, etc. La clase política no está a la altura de estos desafíos, está encerrada en la gestión miope de sus planes de carrera.

El brote de la sociedad en intereses antagónicos, individuales o "tribales", vuelven problemática la búsqueda del interés general o del "bien común", es decir, de lo que une y permite a la sociedad ir más allá de un simple " vivir juntos". Hay demasiadas personas que se sienten excluidas de la vida social para poder contribuir en su desarrollo.

Todo esto es bien conocido. ¿Cómo salir? El texto pone de manifiesto la presencia de fuerzas creativas, especialmente en la juventud. El movimiento asociativo está prosperando en Francia más que en otros lugares. El reto es reunir de manera más amplia el gran número de iniciativas locales que existen. Es la función de la autoridad política.

Estas iniciativas son diversas. Ellas reflejan la diversidad de los componentes de la sociedad francesa. No podemos soñar con un modelo culturalmente homogéneo. En contraste con la búsqueda nostálgica de una "Iglesia pura", los obispos abogan por el reconocimiento de la diversidad cultural, no sólo como un hecho sino como una reserva de enriquecimiento para la sociedad en su conjunto. En el campo religioso, la laicidad del Estado (y no de la sociedad) permite evitar toda hegemonía ideológica.

Esto implica un arte del compromiso, que se describe como "tarea indispensable y particularmente noble del debate político." No es el resultado de una especie de aplanamiento de pensamiento o "mínimo común denominador". Debemos entender el riesgo: frente a una diversidad aparentemente irreconciliable de posiciones antagónicas, uno puede ser tentado, por cobardía o por el cansancio, adoptar una postura que parece gustar a la mayoría, pero no satisface verdaderamente a las personas. El compromiso del cual hablan los obispos es "entrar en un verdadero diálogo donde no tratemos de asumir el control, sino construir juntos otra cosa, donde las personas no se nieguen, pero que inevitablemente conduce a realidades de diferentes posiciones de salida ". El resultado de una búsqueda común en un debate donde las personas no aseguren mantener la solución última satisfactoria. 

Este sentido de compromiso no le agrada a los intransigentes o a la línea dura que quieren que las cuestiones políticas se resuelvan de forma deductiva a partir de "principios no negociables". Esta visión abstracta no corresponde a la gran tradición cristiana, para la cual la verdad es relacional: ella surge en el encuentro de las personas que el Creador ha dotado de una verdadera responsabilidad. Es significativo que el discurso de la Iglesia reúne la intuición democrática en eso que ella tiene de más fundamental. He aquí una buena contribución cristiana en el debate político.