viernes, 20 de noviembre de 2015

EL AUTENTICO SERVIDOR DEL REINO DE DIOS ES EL TESTIGO DE LA VERDAD


San Juan 18, 33-37

“En aquel tiempo, preguntó Pilatos a Jesús: “¿Eres tú el rey de los Judíos?”

Impresiona este pasaje evangélico elegido para esta fiesta eclesial. El Creador, Rey y Señor de todo compadeciendo ante el tribunal de una creatura, un hombre. El eterno sometido a juicio ante un mortal, el Santo ante un pecador, el Todopoderoso ante un poderoso de una jurisdicción terrena. Jesús ante Pilato. En el plan de Dios las cosas tenían que ser así, humillante situación, pero desde Dios fue el camino para concedérsenos la salvación.

Jesús le contestó: “¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?” Pilato le respondió: “¿Acaso soy yo judío”? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?

Se establece un dialogo para llegar a conocer la acusación y tomar una decisión. Pilato le da la oportunidad a Jesús de que se exprese su versión en torno a la acusación presentada. Ante la primera pregunta de Poncio, el Señor le responde con otra pregunta, cuestionándole si eso de rey de los judíos lo dice por influencia de algunos o porque él ha investigado y así lo considera. Pilato responde con otra pregunta, en la cual muestra su ignorancia sobre las costumbres, cultura, modo de ser de los judíos. El proceso se da en el exterior y en la sede del gobernador romano, o pretorio, pues los acusadores evitan entrar en casa de un pagano, para no contraer una impureza legal, lo cual los obligaría a retrasar la celebración de la cena pascual; en efecto, los sumos sacerdotes son el único grupo nombrado en el proceso de Jesús.

Las razones para eliminar a Jesús eran de naturaleza religiosa, pero Él es denunciado a la autoridad romana como un conspirador político: rey de los judíos. Pilatos sabía que Herodes era el rey que gobernaba a los judíos, por tanto, podía pensar que Jesús se había autonombrado o lo habían nombrado la gente del pueblo, pero que no gozaba del apoyo de los sacerdotes u otros grupos religiosos judíos. Si leemos la historia de Israel, y para delimitar la lectura, el libro de los macabeos, vemos  el surgimiento de hombres decididos a luchar por la libertad y  la fidelidad a las tradiciones, a la ley, a la adoración al único Dios. Es posible que estos datos Pilatos los supiera, y por tanto, Jesús acusado  se convertía en un posible agitador, insurrecto o simplemente un descabellado autoproclamándose rey.

“Jesús le contesto: Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí”.

El Señor aprovecha este proceso judicial para afirmar su realeza y dejar claro que existe otro reino fuera de este mundo, el cual es superior, y es donde él rige. Con esto deja claro que no está interesado en fundar un gobierno político social. Un rey tiene su ejército, el cual lucha en su nombre para defender el reino y conquistar otros. Jesús solo cuenta con doce apóstoles, discípulos y discípulas. El Papa Francisco me hace recordar a Jesús sin servidores que luchen y lo protejan, cuando fue a la JMJ de Brasil, a Bolivia, etc.,  pidió el papamóvil sin blindaje: "No tengo miedo, soy inconsciente, no tengo miedo, sé que nadie se muere en la víspera, cuando me toque lo que Dios permita será... tampoco pretendo ser un enfant terrible", dijo el papa, aunque reconoció haber corrido riesgos durante su visita a Brasil.    La decisión de recorrer sin blindajes las calles atestadas de gente, parar a tomar mate o abrazar a los fieles implicó riesgos para el pontífice y preocupó a la presidenta, Dilma Rousseff, que se "estresó al verlo por televisión", comentó el ministro Gilberto Carvalho, secretario general de la Presidencia.    Antes de viajar "fui a ver el papamóvil" que llevaría "y estaba con esos vidrios... Si usted va a ver a alguien a quien quiere mucho, a unos amigos, con ganas de comunicarse... ¿usted los va visitar en una caja de vidrio?", le dijo Francisco a la TV brasileña en una entrevista que hoy divulgó la agencia Ansa.    "Yo no puedo venir a este pueblo de gran corazón en una caja de vidrio", sostuvo el Papa y explicó que cuando usó el auto Fiat gris de chasis sin blindaje para desplazarse por Río de Janeiro, pudo ir "por la calle bajando el vidrio para sacar la mano, para saludar".  Recuerdo que una vez buscando libros en Galerías Escalón me encontré al hermano Toby bajando las gradas eléctricas, con dos guardaespaldas atrás. El Papa Francisco estoy seguro que si por él fuera, no tuviera seguridad en el Vaticano, pero eso es algo que ya está, teniendo en cuenta su calidad de jefe de estado. Jesús tenía firme seguridad en la asistencia del Espíritu Santo, en la confianza en su Padre, no temía perder la vida a causa del reino inaugurado por El, desde el momento de su encarnación.

Pilato le dijo: “¿Con qué tú eres rey?” Jesús le contesto: “Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.

“Jesús, que no podía negar su realeza, se distancia igualmente de la expectativa nacionalista judaica, afirmando el carácter trascendente de su reino (Romanos 14, 17), lo que colocaba su misión al abrigo de cualquier sospecha: no es de este mundo (v. 36) y su objetivo es dar testimonio de la verdad (v. 37)” (Franciscanos Capuchinos, Biblia Sagrada).

Jesús no dice yo nací y vine para ser gobernante o rey político social, sino que basa su nacimiento y objetivo de la vida en ser testigo de la verdad. “La verdad los hará libres” (San Juan 8, 32). El Señor deja claro, pues, qué el verdadero servidor del Reino, es quien da testimonio de la verdad, y la Verdad es Jesucristo. En contraposición, el servidor de la mentira en todas sus facetas no es servidor del Reino de Dios. La verdad está unida a la justicia, la paz, el perdón, la humildad, el amor. “Jamás nos cansemos de luchar por la fe y la justicia” (Papa Francisco en Prato, 10-noviembre-2015). Una persona que se considere y se muestre como servidora del Reino, pero práctica la injusticia, el robo, el abuso, el irrespeto, el abuso de poder, etc., es un falso. Eso fue lo que Monseñor Romero descubrió e hizo ver a sus hermanos obispos de la Conferencia Episcopal, pero no fue escuchado, más aún, fue atacado. Por tanto, las palabras del versículo 37 son contundentes: todo el que es de la verdad, escucha mi voz. ¿Por qué no todos escuchan la voz de Jesús, incluidos algunos miembros de la Jerarquía Católica? Puedo dar varias explicaciones causativas, pero pienso en que no se quiere ser servidor de la verdad, porque la verdad es exigente y transparente. La mentira nos puede conceder pensamos protección e intereses para nuestro beneficio. Es triste cuando se acusa a alguien de rebelde o liberal cuando da a conocer recta y fuertemente la verdad, fundamentada en valores evangélicos. Imaginemos a un sacerdote, religiosa o laico enseñando los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, y que sea acusado de “político o comunista o socialista” por gente de la misma Iglesia, aparte de que pueda existir ignorancia en los acusadores, en el fondo está la defensa de los interés, es posible que sean abusadores y explotadores de otras personas, y por tanto no les conviene que los demás conozcan los principios morales sociales de la Santa Madre Iglesia.


María Santísima, Reina del Cielo y de la tierra, ayúdanos a ser servidores auténticos, testigos de Jesucristo y de su Reino. 

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La solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, fue introducida por el Papa Pío XI en 1925, con ocasión del 1, 600 aniversarios del I Concilio de Nicea (325).
En la liturgia de la Palabra del ciclo “b” se desarrolla el titulo mesiánico de Rey.