viernes, 20 de noviembre de 2015

EL AUTENTICO SERVIDOR DEL REINO DE DIOS ES EL TESTIGO DE LA VERDAD


San Juan 18, 33-37

“En aquel tiempo, preguntó Pilatos a Jesús: “¿Eres tú el rey de los Judíos?”

Impresiona este pasaje evangélico elegido para esta fiesta eclesial. El Creador, Rey y Señor de todo compadeciendo ante el tribunal de una creatura, un hombre. El eterno sometido a juicio ante un mortal, el Santo ante un pecador, el Todopoderoso ante un poderoso de una jurisdicción terrena. Jesús ante Pilato. En el plan de Dios las cosas tenían que ser así, humillante situación, pero desde Dios fue el camino para concedérsenos la salvación.

Jesús le contestó: “¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?” Pilato le respondió: “¿Acaso soy yo judío”? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?

Se establece un dialogo para llegar a conocer la acusación y tomar una decisión. Pilato le da la oportunidad a Jesús de que se exprese su versión en torno a la acusación presentada. Ante la primera pregunta de Poncio, el Señor le responde con otra pregunta, cuestionándole si eso de rey de los judíos lo dice por influencia de algunos o porque él ha investigado y así lo considera. Pilato responde con otra pregunta, en la cual muestra su ignorancia sobre las costumbres, cultura, modo de ser de los judíos. El proceso se da en el exterior y en la sede del gobernador romano, o pretorio, pues los acusadores evitan entrar en casa de un pagano, para no contraer una impureza legal, lo cual los obligaría a retrasar la celebración de la cena pascual; en efecto, los sumos sacerdotes son el único grupo nombrado en el proceso de Jesús.

Las razones para eliminar a Jesús eran de naturaleza religiosa, pero Él es denunciado a la autoridad romana como un conspirador político: rey de los judíos. Pilatos sabía que Herodes era el rey que gobernaba a los judíos, por tanto, podía pensar que Jesús se había autonombrado o lo habían nombrado la gente del pueblo, pero que no gozaba del apoyo de los sacerdotes u otros grupos religiosos judíos. Si leemos la historia de Israel, y para delimitar la lectura, el libro de los macabeos, vemos  el surgimiento de hombres decididos a luchar por la libertad y  la fidelidad a las tradiciones, a la ley, a la adoración al único Dios. Es posible que estos datos Pilatos los supiera, y por tanto, Jesús acusado  se convertía en un posible agitador, insurrecto o simplemente un descabellado autoproclamándose rey.

“Jesús le contesto: Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí”.

El Señor aprovecha este proceso judicial para afirmar su realeza y dejar claro que existe otro reino fuera de este mundo, el cual es superior, y es donde él rige. Con esto deja claro que no está interesado en fundar un gobierno político social. Un rey tiene su ejército, el cual lucha en su nombre para defender el reino y conquistar otros. Jesús solo cuenta con doce apóstoles, discípulos y discípulas. El Papa Francisco me hace recordar a Jesús sin servidores que luchen y lo protejan, cuando fue a la JMJ de Brasil, a Bolivia, etc.,  pidió el papamóvil sin blindaje: "No tengo miedo, soy inconsciente, no tengo miedo, sé que nadie se muere en la víspera, cuando me toque lo que Dios permita será... tampoco pretendo ser un enfant terrible", dijo el papa, aunque reconoció haber corrido riesgos durante su visita a Brasil.    La decisión de recorrer sin blindajes las calles atestadas de gente, parar a tomar mate o abrazar a los fieles implicó riesgos para el pontífice y preocupó a la presidenta, Dilma Rousseff, que se "estresó al verlo por televisión", comentó el ministro Gilberto Carvalho, secretario general de la Presidencia.    Antes de viajar "fui a ver el papamóvil" que llevaría "y estaba con esos vidrios... Si usted va a ver a alguien a quien quiere mucho, a unos amigos, con ganas de comunicarse... ¿usted los va visitar en una caja de vidrio?", le dijo Francisco a la TV brasileña en una entrevista que hoy divulgó la agencia Ansa.    "Yo no puedo venir a este pueblo de gran corazón en una caja de vidrio", sostuvo el Papa y explicó que cuando usó el auto Fiat gris de chasis sin blindaje para desplazarse por Río de Janeiro, pudo ir "por la calle bajando el vidrio para sacar la mano, para saludar".  Recuerdo que una vez buscando libros en Galerías Escalón me encontré al hermano Toby bajando las gradas eléctricas, con dos guardaespaldas atrás. El Papa Francisco estoy seguro que si por él fuera, no tuviera seguridad en el Vaticano, pero eso es algo que ya está, teniendo en cuenta su calidad de jefe de estado. Jesús tenía firme seguridad en la asistencia del Espíritu Santo, en la confianza en su Padre, no temía perder la vida a causa del reino inaugurado por El, desde el momento de su encarnación.

Pilato le dijo: “¿Con qué tú eres rey?” Jesús le contesto: “Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.

“Jesús, que no podía negar su realeza, se distancia igualmente de la expectativa nacionalista judaica, afirmando el carácter trascendente de su reino (Romanos 14, 17), lo que colocaba su misión al abrigo de cualquier sospecha: no es de este mundo (v. 36) y su objetivo es dar testimonio de la verdad (v. 37)” (Franciscanos Capuchinos, Biblia Sagrada).

Jesús no dice yo nací y vine para ser gobernante o rey político social, sino que basa su nacimiento y objetivo de la vida en ser testigo de la verdad. “La verdad los hará libres” (San Juan 8, 32). El Señor deja claro, pues, qué el verdadero servidor del Reino, es quien da testimonio de la verdad, y la Verdad es Jesucristo. En contraposición, el servidor de la mentira en todas sus facetas no es servidor del Reino de Dios. La verdad está unida a la justicia, la paz, el perdón, la humildad, el amor. “Jamás nos cansemos de luchar por la fe y la justicia” (Papa Francisco en Prato, 10-noviembre-2015). Una persona que se considere y se muestre como servidora del Reino, pero práctica la injusticia, el robo, el abuso, el irrespeto, el abuso de poder, etc., es un falso. Eso fue lo que Monseñor Romero descubrió e hizo ver a sus hermanos obispos de la Conferencia Episcopal, pero no fue escuchado, más aún, fue atacado. Por tanto, las palabras del versículo 37 son contundentes: todo el que es de la verdad, escucha mi voz. ¿Por qué no todos escuchan la voz de Jesús, incluidos algunos miembros de la Jerarquía Católica? Puedo dar varias explicaciones causativas, pero pienso en que no se quiere ser servidor de la verdad, porque la verdad es exigente y transparente. La mentira nos puede conceder pensamos protección e intereses para nuestro beneficio. Es triste cuando se acusa a alguien de rebelde o liberal cuando da a conocer recta y fuertemente la verdad, fundamentada en valores evangélicos. Imaginemos a un sacerdote, religiosa o laico enseñando los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, y que sea acusado de “político o comunista o socialista” por gente de la misma Iglesia, aparte de que pueda existir ignorancia en los acusadores, en el fondo está la defensa de los interés, es posible que sean abusadores y explotadores de otras personas, y por tanto no les conviene que los demás conozcan los principios morales sociales de la Santa Madre Iglesia.


María Santísima, Reina del Cielo y de la tierra, ayúdanos a ser servidores auténticos, testigos de Jesucristo y de su Reino. 

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La solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, fue introducida por el Papa Pío XI en 1925, con ocasión del 1, 600 aniversarios del I Concilio de Nicea (325).
En la liturgia de la Palabra del ciclo “b” se desarrolla el titulo mesiánico de Rey. 

domingo, 19 de julio de 2015

CELEBRACIÓN DE LOS 25 AÑOS DE LA JORNADA DIOCESANA DE LA JUVENTUD EN LA DIOCESIS DE SAN VICENTE

 
"Estoy orgulloso de ustedes jóvenes, estoy muy contento con ustedes", palabras del padre Agustín Zepeda, responsable de la Pastoral Juvenil Diocesana y estrenándose en su primea Jornada Diocesana de la Juventud. En la homilía que dirigió Monseñor Elias Rauda, quien empezó a saludar en cuatro idiomas, felicitaba y resaltaba la excelente cantidad de jóvenes presentes, la creatividad, el entusiasmo. La Misa concelebrada por trece sacerdotes inició pasadas las 10: 00 a.m., en el Polideportivo de San Isidro, Cabañas. Después de la Misa continuó un bloque de animación, el tema por parte del padre René Maldonado, la entrega de símbolos, en esta ocasión, a los jóvenes pertenecientes a la ciudad de San Vicente. Habían seminaristas, jóvenes de las parroquias y de centros educativos católicos. Se resaltaron las figuras del Beato Monseñor Romero (por primera vez en una jornada juvenil vicentina), San Juan Pablo II y Papa Francisco.
 
En lo personal asistí a esta JDJ 2015 con los seminaristas del Seminario Menor "Pío XII", en calidad de vice-rector. A la hora de la Santa Misa estuvimos confesando y aconsejando jóvenes, junto al padre Daniel y el padre Walter Hugo, antes ya habían estado otros hermanos sacerdotes realizando esta labor. Muchos jóvenes aprovecharon para descargar lo que llevaban por dentro y buscar un motivo para seguir con mayor fuerza en el camino de la vida y en el camino de Dios. "Esto es lo que necesitamos de los jóvenes hoy: jóvenes con esperanza y jóvenes con fortaleza. No queremos jóvenes “debiluchos”, jóvenes que están ahí no más, ni sí ni no. No queremos jóvenes que se cansen rápido y que vivan cansados, con cara de aburridos. Queremos jóvenes fuertes. Queremos jóvenes con esperanza y con fortaleza" (Papa Francisco, a los jóvenes de Paraguay, Julio 2015).
 
Ciertamente había una buena cantidad de asistentes, varios calculan algunos 5, 000 o más. En general, se resalta el entusiasmo, la alegría, la fe, el dinamismo, la creatividad, la amistad, el sacrificio, la liturgia bien preparada y adaptada, sacerdotes acompañando a su rebaño joven... Se desea que se hable sólo de lo bueno, pero las observaciones consideradas negativas o insatisfactorias no se pueden dejar a un lado, si están patente: 1. El tema de la dispersión juvenil es hasta el momento algo insuperable. Habían muchos afuera del lugar celebrativo en concreto. 2. No se debe caer en la trampa de que el evento cubre las deficiencias del supuesto proceso existente a lo largo del año. 3. ¡25 años! ¡Se celebraban 25 años! El estar mencionando a cada momento ese aniversario no se resolvía todo. 4. Se presentó la comisión diocesana de Pastoral Juvenil, ¿Acaso no son nuevos año tras año? 5. Se dice que en nuestra iglesia particular se carece de memoria histórica. Un tema dado en una hora acalorada y desesperante para los jóvenes deja todo un caminar en entredicho... Me quedo solo con esos puntos. Los símbolos fueron entregados a San Vicente, donde será la Jornada 2016. Si somos críticos recordaremos la experiencia de hace 5 años, la cual no es tan alentadora. Se dice apoyémonos unos a otros, apoyemos a las cabezas, pero cuando las cabezas se autoconsideran todo, es casi imposible que colaboremos las partes. Sin ninguna intención de buscar el ensombrecimiento de tanto esfuerzo, parece que la celebración concreta de los 25 años en general, quedaron al final en un marketing o publicidad para cubrir un evento. Aunque con ojos positivos, no descarto que Dios ha actuado y seguirá actuando en la vida personal, familiar y grupal de los jóvenes, a través de estas jornadas, desordenadas o mejoradas.
 
A continuación, unas fotos hechas desde nuestra participación.
 
 




























 
 

 
 


viernes, 10 de julio de 2015

LA EUCARISTIA, MISTERIO QUE SE HA DE OFRECER AL MUNDO. IMPLICACIONES SOCIALES DE LA ADORACIÓN Y AMOR A LA EUCARISTÍA.


TEMA 1: Eucaristía: pan partido para la vida del mundo

« El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo » (Jn 6,51). Con estas palabras el Señor revela el verdadero sentido del don de su propia vida por todos los hombres y nos muestran también la íntima compasión que Él tiene por cada persona. En efecto, los Evangelios nos narran muchas veces los sentimientos de Jesús por los hombres, de modo especial por los que sufren y los pecadores (cf. Mt 20,34; Mc 6,54; Lc 9,41). Mediante un sentimiento profundamente humano, Él expresa la intención salvadora de Dios para todos los hombres, a fin de que lleguen a la vida verdadera. Cada celebración eucarística actualiza sacramentalmente el don de su propia vida que Jesús hizo en la Cruz por nosotros y por el mundo entero. Al mismo tiempo, en la Eucaristía Jesús nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana. Nace así, en torno al Misterio eucarístico, el servicio de la caridad para con el prójimo, que « consiste precisamente en que, en Dios y con Dios, amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco. Esto sólo puede llevarse a cabo a partir del encuentro íntimo con Dios, un encuentro que se ha convertido en comunión de voluntad, llegando a implicar el sentimiento. Entonces aprendo a mirar a esta otra persona no ya sólo con mis ojos y sentimientos, sino desde la perspectiva de Jesucristo » (Carta enc. Deus caritas est, 25 diciembre 2005). De ese modo, en las personas que encuentro reconozco a hermanos y hermanas por los que el Señor ha dado su vida amándolos « hasta el extremo » (Jn 13,1). Por consiguiente, nuestras comunidades, cuando celebran la Eucaristía, han de ser cada vez más conscientes de que el sacrificio de Cristo es para todos y que, por eso, la Eucaristía impulsa a todo el que cree en Él a hacerse « pan partido » para los demás y, por tanto, a trabajar por un mundo más justo y fraterno. Pensando en la multiplicación de los panes y los peces, hemos de reconocer que Cristo sigue exhortando también hoy a sus discípulos a comprometerse en primera persona: « dadles vosotros de comer » (Mt 14,16). En verdad, la vocación de cada uno de nosotros consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo.


TEMA 2: Implicaciones sociales del Misterio eucarístico

La unión con Cristo que se realiza en el Sacramento nos capacita también para nuevos tipos de relaciones sociales: « la "mística'' del Sacramento tiene un carácter social ». En efecto, « la unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que Él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán » (Deus caritas est, n. 14). A este respecto, hay que explicitar la relación entre Misterio eucarístico y compromiso social. La Eucaristía es sacramento de comunión entre hermanos y hermanas que aceptan reconciliarse en Cristo, el cual ha hecho de judíos y paganos un pueblo solo, derribando el muro de enemistad que los separaba (cf. Ef 2,14). Sólo esta constante tensión hacia la reconciliación permite comulgar dignamente con el Cuerpo y la Sangre de Cristo (cf. Mt 5,23- 24). Cristo, por el memorial de su sacrificio, refuerza la comunión entre los hermanos y, de modo particular, apremia a los que están enfrentados para que aceleren su reconciliación abriéndose al diálogo y al compromiso por la justicia. No cabe duda de que las condiciones para establecer una paz verdadera son la restauración de la justicia, la reconciliación y el perdón. De esta toma de conciencia nace la voluntad de transformar también las estructuras injustas para restablecer el respeto de la dignidad del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios. La Eucaristía, a través de la puesta en práctica de este compromiso, transforma en vida lo que ella significa en la celebración. Como he afirmado, la Iglesia no tiene como tarea propia emprender una batalla política para realizar la sociedad más justa posible; sin embargo, tampoco puede ni debe quedarse al margen de la lucha por la justicia. La Iglesia « debe insertarse en ella a través de la argumentación racional y debe despertar las fuerzas espirituales, sin las cuales la justicia, que siempre exige también renuncias, no puede afirmarse ni prosperar » (Deus caritas est, n. 239).

En la perspectiva de la responsabilidad social de todos los cristianos, los Padres sinodales han recordado que el sacrificio de Cristo es misterio de liberación que nos interpela y provoca continuamente. Dirijo por tanto una llamada a todos los fieles para que sean realmente operadores de paz y de justicia: « En efecto, quien participa en la Eucaristía ha de comprometerse en construir la paz en nuestro mundo marcado por tantas violencias y guerras, y de modo particular hoy, por el terrorismo, la corrupción económica y la explotación sexual ». Todos estos problemas, que a su vez engendran otros fenómenos degradantes, son los que despiertan viva preocupación. Sabemos que estas situaciones no se pueden afrontar de una manera superficial. Precisamente, gracias al Misterio que celebramos, deben denunciarse las circunstancias que van contra la dignidad del hombre, por el cual Cristo ha derramado su sangre, afirmando así el alto valor de cada persona.



TEMA 3: El alimento de la verdad y la indigencia del hombre

No podemos permanecer pasivos ante ciertos procesos de globalización que con frecuencia hacen crecer desmesuradamente en todo el mundo la diferencia entre ricos y pobres. Debemos denunciar a quien derrocha las riquezas de la tierra, provocando desigualdades que claman al cielo (cf. St 5,4). Por ejemplo, es imposible permanecer callados ante « las imágenes sobrecogedoras de los grandes campos de prófugos o de refugiados —en muchas partes del mundo— concentrados en precarias condiciones para librarse de una suerte peor, pero necesitados de todo. Estos seres humanos, ¿no son nuestros hermanos y hermanas? ¿Acaso sus hijos no vienen al mundo con las mismas esperanzas legítimas de felicidad que los demás? ». El Señor Jesús, Pan de vida eterna, nos apremia y nos hace estar atentos a las situaciones de pobreza en que se halla todavía gran parte de la humanidad: son situaciones cuya causa implica a menudo una clara e inquietante responsabilidad por parte de los hombres. En efecto, « sobre la base de datos estadísticos disponibles, se puede afirmar que menos de la mitad de las ingentes sumas destinadas globalmente a armamento sería más que suficiente para sacar de manera estable de la indigencia al inmenso ejército de los pobres. Esto interpela a la conciencia humana. Nuestro común compromiso por la verdad puede y tiene que dar nueva esperanza a estas poblaciones que viven bajo el umbral de la pobreza, mucho más a causa de situaciones que dependen de las relaciones internacionales políticas, comerciales y culturales, que a causa de circunstancias incontroladas ».

El alimento de la verdad nos impulsa a denunciar las situaciones indignas del hombre, en las que a causa de la injusticia y la explotación se muere por falta de comida, y nos da nueva fuerza y ánimo para trabajar sin descanso en la construcción de la civilización del amor. Los cristianos han procurado desde el principio compartir sus bienes (cf. Hch 4,32) y ayudar a los pobres (cf.Rm 15,26). La colecta en las asambleas litúrgicas no sólo nos lo recuerda expresamente, sino que es también una necesidad muy actual. Las instituciones eclesiales de beneficencia, en particular Caritas en sus diversos ámbitos, prestan el precioso servicio de ayudar a las personas necesitadas, sobre todo a los más pobres. Estas instituciones, inspirándose en la Eucaristía, que es el sacramento de la caridad, se convierten en su expresión concreta; por ello merecen todo encomio y estímulo por su compromiso solidario en el mundo.



PREGUNTAS GRUPALES

1.    ¿Por qué la Santísima Eucaristía es el sacramento de la caridad?

2.    ¿Han entendido la relación entre ser adoradora o adorador del Santísimo Sacramento y el servicio de la caridad para con el prójimo? ¿sienten que han fallado en esto? ¿Qué harán a partir de ahora como movimiento y de manera personal para unir el amor al Santísimo con el amor al prójimo?

3.    Digan cuales deben ser las implicaciones sociales del misterio eucarístico

4.    ¿Hay una unidad entre el amor a la Eucarística y el amor a los pobres, a los necesitados?

5.    ¿Cómo una persona amante del Santísimo debe tratar a las personas en su casa, en su comunidad, en la iglesia, en su movimiento, en la calle o a las que ustedes no les caen bien y hasta les atacan?


martes, 19 de mayo de 2015

MONSEÑOR ROMERO, PROFETA AL MODELO DE DEUTERONOMIO 18, 15-20



MONSEÑOR ROMERO, PROFETA AL MODELO DE
DEUTERONOMIO 18, 15-20

En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: “El Señor Dios hará surgir en medio de ustedes, entre sus hermanos, un profeta como yo”.

Moisés dice: “Un profeta como yo”. El sucesor ha de seguir su línea profética. ¿Cómo era Moisés? ¿Cuáles son las características del ministerio profético de Moisés? Debemos leer y analizar su vida y misión para responder a estas respuestas. Quedémonos con la idea de que Moisés fue elegido por Dios, para liberar al pueblo elegido de la esclavitud, para ser la voz de Dios y del pueblo, un pueblo oprimido y silenciado, ante el poder del faraón y el pueblo egipcio. Fundamentemos esto con el libro del Éxodo 3, 7-11: “Dijo Yahveh: "Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos. He bajado para librarle de la mano de los egipcios y para subirle de esta tierra a una tierra buena y espaciosa... Así pues, el clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto además la opresión con que los egipcios los oprimen. Ahora, pues, ve; yo te envío a Faraón, para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto." Dijo Moisés a Dios: ¿Quién soy yo para ir donde el Faraón y sacar de Egipto a los israelitas?"  Dios decide liberar al pueblo de esa opresión, pero a través de un profeta. Esto lo podemos aplicar a la historia de nuestro sufrido país. Moisés se pone al lado del pueblo sufriente; Monseñor Romero hizo lo mismo. Aquí no hay donde perderse, si alguien se pierde es porque está pensando subjetivamente o hasta ideológicamente. La profecía de Moisés es que el profeta saldrá del pueblo, de entre los mismos; Monseñor Romero es un profeta salvadoreño nacido y surgido de estas tierras cuscatlecas. Es un hijo forjado en nuestra cultura.

A él lo escucharán. Eso es lo que pidieron al Señor, su Dios, cuando estaban reunidos en el monte Horeb: ‘No queremos volver a oír la voz del Señor nuestro Dios, ni volver a ver otra vez ese gran fuego; pues no queremos morir’.

Un profeta debe ser escuchado porque habla de parte de Dios. El pueblo israelita pide un profeta y Dios ha escuchado la petición. El pueblo al pedir un profeta debe estar dispuesto a cumplir unos requisitos y uno de ellos es aceptar lo que Dios dice a través de él, es decir, el pueblo no debe esperar palabras que ellos desean escuchar, en concreto las de su agrado y conveniencia, y por tanto, tener al profeta como un simple intermediario, solo por no querer tratar con Dios, al cual temen. El profeta goza de la autoridad divina y hablará con verdad y rectitud. Recuerdo a una señora que con voz fuerte y un poco teatral decía: “los fieles estamos hambrientos de la Palabra de Dios, queremos que los sacerdotes nos prediquen mucho”, pero cuando escuchaba palabras exigentes en el aspecto moral y otras clamando justicia, se molestaba, se incomodaba y prefería retirarse. Eso lo consideraba no evangélico... Surge Monseñor Romero, la voz profética de los sin voz, unas voz siempre actual en donde surja la injusticia y que no desea ser escuchado por algunos, porque la Palabra de Dios es como espada de doble filo (cfr. Hebreos 4, 12). Muchas personas quieren un profeta en su tierra, pero que no les presione, que no les exija tanto, que vaya de acuerdo a sus interés y conveniencias.

El Señor me respondió: ‘Está bien lo que han dicho. Yo haré surgir en medio de sus hermanos un profeta como tú. Pondré mis palabras en su boca y él dirá lo que mande yo. A quien no escuche las palabras que él pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas’. 

Para que el mensaje profético sea autentico debe ser inspirado por Dios, estar de acuerdo a su voluntad. El profeta presta su voluntad a Dios. El mensaje profético es anunciar y denunciar. ¿Dios pide al profeta denunciar? ¿Acaso no es alterar la armonía social? Les invito a leer despacio los cuatro evangelios y el accionar de algunos profetas del Antiguo Testamento, y se encontrarán la respuesta a estas interrogantes. Los que oprimen, los que desean permanecer en el poder, consideran a un profeta, a Monseñor Romero como alborotador, cuando en verdad es despertar al pueblo de la esclavitud, para alcanzar la auténtica libertad. Eso es lo que buscó Monseñor Romero.

 “Pero el profeta que se atreva a decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de otros dioses, será reo de muerte”.

Por eso, el profeta Jeremías pedía la muerte a Dios por las consecuencias del mensaje profético. Seguir a Jesucristo y la línea profética en todo su compromiso, es estar expuesto a consecuencias. Todos los cristianos hemos sido ungidos en el bautismo para ejercer el ministerio profético, estamos llamados a desarrollarlo. El miedo, la comodidad, el respeto humano, las conveniencias, las seguridades humanas no permiten en muchas ocasiones desarrollar la vocación cristiana profética. Los sacerdotes estamos llamados por el oficio a ser profetas del pueblo. El pecado en todas sus manifestaciones debe ser eliminado, la Palabra de Dios es la base. Si muchos sacerdotes, congregaciones religiosas, seminaristas, predicadores, etc., leen y estudian la Palabra de Dios, ¿por qué no denuncian? ¿Por qué discriminan a los que lo hacen? ¿Por qué los tienen por revoltosos? La Palabra es una y clara, pero pasa a través de nuestra libertad y naturaleza humana. Cuando un profeta vive en relación con Dios y está libre de ataduras, el Señor habla con fuerza y transparencia a través de él. El profeta, la profetiza, debe tener claro que su compromiso es con Dios.

Cuando Dios dice hablar en nombre de otros dioses, se refiere a los ídolos, dioses circundantes al pueblo israelita, pero podemos pensar en los “dioses, ídolos modernos”, que desean alienar al profeta a la hora de hablar. Por ejemplo no denunciar la corrupción visible de un funcionario por estar a favor de él, aunque la conciencia presione a hacerlo. Les invito a hacer un listado de estos dioses e ídolos modernos o actuales presentes en la sociedad internacional y local.

¿Acaso no se cumplen las características de un profeta en la persona y mensaje de Monseñor Oscar Arnulfo Romero? Razones suficientes hay para escucharle y seguirle, pues su legado es fiel a la auténtica interpretación del Evangelio de Jesucristo.

En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: “El Señor Dios hará surgir en medio de ustedes, entre sus hermanos, un profeta como yo”.
La primera lectura del domingo tercero con la del domingo cuarto del tiempo ordinario ciclo “b”, tienen una continuidad: La elección de un profeta y su misión concreta. En el tercer domingo se menciona al profeta Jonás, a quien Dios le pide anunciar la conversión en la ciudad de Nínive, en cambio en el cuarto domingo se presenta la figura de Moisés y su sucesor, al frente del pueblo peregrino de Israel.

miércoles, 25 de marzo de 2015

PRIMERA CELEBRACIÓN DE MONSEÑOR ROMERO EN LA CIUDAD DE SAN VICENTE, EL SALVADOR


Este 24 de marzo de 2015 ha sido histórico en la ciudad de San Vicente, puesto que se celebró por primera vez a Monseñor Oscar Arnulfo Romero y en el contexto de su beatificación el 23 de mayo. Por supuesto, la celebración no ha sido como ciudad, ni a nivel civil ni eclesial, pero se ha celebrado en San Vicente y a través de la Parroquia "El Calvario", en su sede parroquial. 

La Parroquia "El Calvario" comenzó este proceso el 2006 y ayer llegó a su esplendor, en su considerada primera etapa; de ahora en adelante se iniciará otra nueva etapa, a la cual el padre Juan Vicente le llama: "Renacimiento de Monseñor Romero: el castigo divino de sus asesinos". De las 34 parroquias de la Diócesis de San Vicente, El Calvario comenzó este proceso y lo mantuvo, a pesar de señalamientos, obstáculos, criticas destructivas, amonestaciones, "en lucha con el poder político y eclesiástico" (p. Edy). Todo inició en Istepeque, donde el lic. Edgardo es el líder, y el padre Edy Platero les apoya y toma la decisión de darle una dimensión parroquial. El padre doctor Juan Vicente Chopin es pieza clave en este proceso. Ya el año pasado se les une el padre Gustavo Romero, para comprender, asimilar e integrarse a este caminar. Se podría decir que El Calvario es la parroquia pionera en toda la Diócesis en torno a "San Romero de América". Saldrá una revista de la parroquia narrando el proceso de 9 años sin censura, tal como lo afirma el párroco Edy Platero. 

Los seminaristas de nuevo ingreso y algunos antiguos preguntan: ¿Por qué aseguran algunos padres que la celebración de Monseñor Romero y su procesión de beatificación tuvo dificultades? ¡No entendemos! Para responder a este pregunta ha de investigarse la historia nacional, y en nuestro caso la diocesana, desde su erección con su primer pastor diocesano.

A continuación, las tres partes de la celebración propiciada por Parroquia "El Calvario".

1 PARTE: LA PEREGRINACIÓN DESDE ISTEPEQUE HACIA SAN VICENTE

Jóvenes de San Cayetano haciendo una alfombra

Primer altar en istepeque





Padre Edy y padre Gustavo encabezando la peregrinación


Segundo altar en San Cayetano









Tercer altar en Cañaverales





Cuarto altar en Cantón Flores


2. LA SANTA MISA CONCELEBRADA

La Santa Misa y la predicación estuvo a cargo del padre Edy, y concelebraron el padre Mauricio Merino, padre Ramón Pineda y el padre Gustavo Romero. En la parte cultural se les unió el padre Juan Chopin.











3. CELEBRACIÓN CONVIVENCIAL-CULTURAL

La mejor asistencia de los 9 años


Recuerdo para la parroquia

Napoleón animando



Grupo de danza desde Guadalupe


Teknahuali

Lanzamiento de globos





Alborada






Amigos

Lic. Julio de la O

Familia Chopin


Castillo





Palabras de clausura por parte del p. Chopin