domingo, 7 de julio de 2013

COMPARTIENDO EXPERIENCIA

"DIOS NOS AMA TANTO,
QUE NO TEME PERDER SU PRESTIGIO"

Hace unos años caí en la cuenta por la meditación de los evangelios, en esa gran verdad: "Dios nos ama tanto, que no teme perder su prestigio". Esta es una frase dicha por Monseñor Rogelio Esquivel, quien fue el predicador de los recientes ejercicios espirituales, dirigido al clero al cual pertenezco. Es una invitación a no ser más que el Maestro, si él por la salvación de las personas no cedió ante los respetos humanos y el juicio basado en los criterios de los de su entorno, tampoco debemos hacerlo los cristianos y en particular sus ministros en el entorno propio y contemporáneo. 

Se escucha y se incentiva mucho en la sociedad actual, el cuidado de la propia imagen desde diferentes ópticas. En la Iglesia también se puede o de hecho se infiltra esta inclinación, aunque contrapuesta al Maestro. Porque ciertamente Jesús cuidó su imagen, ¿en qué sentido? En ser la imagen viva del amor del Padre (s. Juan 14, 9), en ser rico en misericordia (Efesios 2, 4), en ser todo un pastor (cf. s. Juan 10). Pero para expresar todo eso, fue más allá de la "imagen" construida por la cultura de su tiempo. 

Como solo es compartir la experiencia vivida del 1 al 4 de julio y la frase dicha por Monseñor fundamenta en el accionar de Cristo, no desarrollaré un tema, pero les comparto unas cuantas citas bíblicas: El llamado de Mateo, cobrador de impuestos (s. Mateo 9, 9-13); una mujer de mala vida que le lava los pies a Jesús (s. Lucas 7, 37); la mujer adultera (Juan 8, 1-11); el nacimiento del Hijo de Dios en un pesebre (s. Mateo 2). 

Se habla mucho de imitar a Jesús en su misión: "No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores" (s. Lucas 5, 32), pero en la práctica y en algunos ambientes, si a un cristiano o a un sacerdote lo ven tratando con un alcohólico, una persona desprestigiada moralmente, un profesional o político deshonesto, una persona de mala reputación, esta expuesto a "perder su prestigio". Por tanto, con un lenguaje coloquial y juvenil:"¡Jesús nos reta a jugarnos la 'imagen', cuando de salvar a una persona se trata!". Bendiciones para todos. 

Papa Francisco (5-julio-.2013): En las parábolas evangélicas se habla del rechazo de muchos de los invitados a la fiesta del Señor. Y Jesús ha ido “a buscar a los pobres, a los enfermos y ha hecho fiesta con ellos”. Y Jesús, continuando con esta obra, hace fiesta con los pecadores y les ofrece la gracia. ‘Misericordia quiero que no sacrificios. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores’. ¡Quien se cree justo, que se cocine en su caldo! Él ha venido a por nosotros pecadores, esto es bello. ¡Dejemos que la misericordia de Jesús nos mire, celebremos y recordemos esta salvación!”.