domingo, 30 de junio de 2013

ESPIRITUALIDAD

SAN IGNACIO DE LOYOLA:
¿UN ABANDONADO EN DIOS O
UN SOLDADO DE DIOS?

Debo confesar que - hasta abrir el libro de las cartas de San Ignacio y sobre todo su autobiografía - la imagen que guardé del fundador de los jesuitas fue siempre muy cercana a la de un hombre absolutamente racional, metódico, frío para el cual Dios aparecía como una evidencia. No es objetivamente un santo popular. Si un día fuera posible un campeonato entre los Santos con más devotos, uhmmm... San Ignacio conocería ciertamente uno de los últimos lugares.


San Ignacio muere el 31 de Julio de 1556 en Roma, en su cuarto - abierto al publico y conservando su trazo original - hoy una pequeña capilla donde podemos conocer y abrir los sentidos al espacio en que San Ignacio elaboró la famosa autobiografía. Curiosamente, esta no está escrita por el puño de San Ignacio sino por un padre jesuita portugués, Padre Luís Gonçalves da Câmara. Es a este jesuita portugués que debemos este patrimonio de la vida espiritual, al haber convencido a San Ignacio de la utilidad de un texto en que fuera revelado su camino espiritual. Empresa que no se reveló fácil para el jesuita portugués dado que el miedo de ‘vanglória’ era tal que San Inácio apenas aceptó dar a conocer su  recorrido espiritual en Agosto de 1553 y que – atendiendo a varias dificultades – solo será terminada en 1555, un año antes de su muerte.

La razón por la cual me remito a estos dados históricos no es solamente para informar o llenar el papel para dar cuenta al lector que es un documento del fin de la vida de San Ignacio, profundamente reflexionado y  trabajado, de quien mira hacia atrás y percibe el camino hecho.


No es un diario, escrito en el viento de los días que pasan, sino el ‘relato de un peregrino’. Un relato que es narrado por Ignacio a su amigo Luis – siendo siempre San Ignacio referido en tercera persona del singular – un esfuerzo de dos grandes amigos, Ignacio de Loyola y Luis Gonçalves da Câmara, de desvelar el movimiento de continua conversión y purificación del alma de un hombre, absolutamente seducido por la búsqueda de Dios en todas las cosas y de todas las cosas en Dios… Un hombre común, una historia común, llena de altos y bajos, que el Espíritu Santo tocó y que San Ignacio aceptó que fuera tocada!

No es el recorrido de un ‘perfectito’ que de manos puestas reza desde pequeñito al Padre, Señor Nuestro, y que solo sueña ser padre. Son las propias palabras de San Ignacio en el inicio de la autobiografía, las cuales refieren que ‘hasta los 26 anos fue un hombre dedicado a la vanidad del mundo y encontraba sobre todo placer en el ejercicio de les armas, con el gran deseo de buscar la fama’. En la famosa Batalla de Pamplona una bala daña la pierna de San Ignacio, lo que le obliga a una recuperación lenta y penosa en el solar de su familia. San Pablo tuvo que caer del caballo en el camino de Damasco, San Ignacio tuvo una bala de cañón… el método utilizado por Dios habla bien de los métodos a que tuvo que recurrir para hacer aquella alma ¡PARAR para Dios!


Durante la recuperación, comienza a percibir que algo pasa dentro de si. Altos e bajos, paz y ansiedades, deseos y repulsas llevan a San Ignacio a percibir que Dios-Padre con todos desenvuelve un lenguaje muy propio, individual y exclusivamente espiritual. Abierto queda el camino para el que viene a ser conocido por los Ejercicios Espirituales.

Así, la autobiografía nos coloca en contacto con todo el recorrido espiritual de San Ignacio, del inicio al fin, de Loyola a Roma como General de la Compañía de Jesús, haciéndonos tocar lo que el Espíritu Santo puede hacer con un hombre común, con una historia común. Tanto es común que el tercer General de la Compañía prohibió la publicación de esta obra. La historia de un hombre pecador, ‘expert’ en el mundo de los vicios ¡podía dar origen al libertinaje! ¡Extraño recelo este! Lo más que resulta es un hombre que por la fama y por la belleza era un soldado sin descanso, pero cuando la Gracia lo tocó no supo sino ¡abandonarse! La autobiografía quiere hablar de lo que la Gracia de Dios pudo en la vida de San Ignacio y ¡también puede en la vida de cada uno de nosotros!

Termino el texto preguntándome a mi mismo… Será que percibo que lo común y tortuoso en las manos de Dios, ¿es una rampa de lanzamiento para la Santidad? Ah, ¡hasta puedo ser Santo!


Alfonso Seixas Nunes, sj 

domingo, 23 de junio de 2013

PAPA FRANCISCO


CRITERIOS A SEGUIR POR PARTE DE LOS NUNCIOS
PARA LA ELECCIÓN DE LOS OBISPOS

El Papa Francisco recibió a cientos de Nuncios Apostólicos hace dos días, convocados por el Papa Benedicto XVI el año pasado. En su extenso discurso el Papa tocó elementos fundamentales de su misión pastoral y diplomática, pero nos centraremos en lo concerniente a la elección de un obispo.

"Cuando se trata de elegir un obispo diocesano o un prelado coadjutor, corresponde al nuncio proponer a la sede apostólica una terna de candidatos, acompañada de un informe valorativo de los mismos. Al discernimiento aportado por el nuncio hay que añadir el parecer del arzobispo y de los obispos de la provincia eclesiástica a la que se ha de proveer, así como el del presidente de la conferencia episcopal. Además, el nuncio tendrá que oír la opinión de "algunos" miembros del colegio de consultores y del cabildo catedralicio "y si lo juzgare conveniente, pida en secreto y separadamente el parecer de algunos de uno y otro clero. y también de laicos que destaquen por su sabiduría" (377 & 7). Éste es el procedimiento habitual "a no ser que se establezca legítimamente de otra manera" (Jesús Martínez Gordo, La elección y nombramientos de obispos:universalizar la confirmación papal de los legítimos elegidos, Revista latinoamericana de teología, El Salvador 2008, p. 160). 

CRITERIOS FUNDAMENTALES EN LA ELECCIÓN DE QUIEN DEBE GOBERNAR: 

1. Si sanctus est orat pro nobis, si doctus est doceat nos, si prudens est regat nos (Si es santo ora por nosotros, si es docto nos enseña, si es prudente nos gobierna). 

2. Que los candidatos sean pastores cercanos a la gente. 

3. Pastores que sean padres y hermanos, sean amables, pacientes y misericordiosos.

4. Que amen la pobreza, tanto la interior como libertad para el Señor como la exterior que es sencillez y austeridad de vida.

5. Que no tenga una psicología de príncipes

6. .Estad atentos a que no sean ambiciosos, a que no busquen el episcopado.

7. Que sean esposos de una Iglesia, sin estar constantemente buscando otra.

8. Que sean capaces de `cuidar´ el rebaño que les ha sido confiado, de tener cuidado de todo lo que les mantenga unidos; de `vigilarlo´, de prestar atención a los peligros que amenazan.

9. Pero por encima de todo que sean capaces de `velar´ el rebaño, de cuidar la esperanza, de que haya sol y luz en los corazones, de apoyar con amor y con paciencia los planes que Dios tiene para su pueblo.

10. Los pastores sepan estar adelante de la grey para indicarle el camino. 

¡El pastor debe moverse así!


domingo, 16 de junio de 2013

ANALIZANDO


LA IGLESIA BAJO EL ECLIPSE DEL RELATIVISMO

"Ustedes son la luz del mundo" (Mateo 5, 14-16). Jesucristo está haciendo presente la identidad de sus discípulos, de su ser, es decir, son luz, por tanto, el discípulo es y deber ser luz en el entorno. Del latín lux, la luz es el agente físico que permite que los objetos sean visibles. El término también se utiliza para hacer mención a la claridad, que irradian los cuerpos. Una luz también puede ser una persona o cosa capaz de guiar o ilustrar. En definitiva, cuando estamos hablamos de la luz, nos queremos referir a la verdad. El cristiano ilumina a los demás, en la medida que está fundamentado en la Verdad. 

En un mundo cambiante y de desarrollo temporal, ¿no es una necedad, una insensatez, un estar desubicado al guiar desde la doctrina o del dogma de la Iglesia? «la dulce tiranía del relativismono tiene límites geográficos o ideológicos y no nos conduce a la revolución, sino al suicidio. Tiene, además, una capacidad destructora de todas nuestras referencias permanentes y que hoy es la moda de nuestras sociedades occidentales» (cf. Benedicto XVI). Para el Presidente de la Fundación Valores y Sociedad y vicepresidente del Partido Popular Europeo, «la dulce tiranía del relativismo determina hoy lo que es políticamente correcto y lo que no lo es». Pero el principal problema es «que nadie habla de él. No tiene adversario. Esta es una de las razones de su avance», advierte Jaime Mayor Oreja, que denuncia: «Que nadie se equivoque, el relativismo es nuestro principal adversario. Esto no es un invento, ni una exageración. El relativismo ha conseguido eliminar de la Constitución y de los tratados europeos cualquier referencia a las raíces cristianas, ha reemplazado el derecho a ala vida por el derecho al aborto, está tratando de sustituir la obligación moral hacia los mayores por un supuesto nuevo derecho a morir dignamente,ha desnaturalizado la esencia del matrimonio, ha construido una doctrina de falsos y supuestos nuevos derechos erradicando el concepto de las obligaciones». 

Ciertamente, el relativismo está alimentando la cultura occidental y mundial, pero a la Iglesia también, puesto que la Iglesia está formada por humanos y los humanos son hijos de su tiempo; incluso está permeando a los adultos, los cuales de manera general se consideran firmes en lo verdadero. El relativismo está eclipsando a los miembros del clero, seminaristas, religiosas y laicos, en diferente gradualidad, pero el eclipse lo tenemos encima. Por eso formar en el ambiente civil y eclesiástico es un reto hoy, porque hasta la palabra "formar" entra en análisis como la adecuada expresión, no digamos el contenido de dicha formación. La gente en la práctica,sobre todo las nuevas generaciones, partiendo de su criterio y de su conciencia, sin profundizar en su objetividad, catalogan lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, y luego lo hacen vida. Entonces, si las consideras persona luces en la iglesia, están relativizadas o están relativizándose, ¿qué podemos esperar? La cuestión esta que el relativismo no solo queda a nivel intelectual -lo cual no deja de ser grave-, sino que informa el actuar. 

A continuación, les comparto parte de un escrito de Adolfo J. Castañeda, publicado en catholic. net: El relativismo consiste en la postura que dice que la verdad de todo conocimiento o principio moral depende de las opiniones o circunstancias de las personas. Como las opiniones y las circunstancias son cambiantes, ningún conocimiento o principio moral, según esta postura, es objetivo o universal. Es decir, el relativismo postula que ningún conocimiento o principio moral es verdadero independientemente de las opiniones de las personas o de sus circunstancias, ni tampoco, por esa misma razón, es válido para todos en todo tiempo y lugar. En realidad, el relativismo, en cuanto al conocimiento de la realidad en general, deviene en agnosticismo (la negación, o la puesta en duda, de la capacidad del ser humano de conocer la verdad objetiva); y, en cuanto al conocimiento de lo moral, en individualismo o subjetivismo. Aquí nos vamos a limitar a analizar un poco el relativismo moral. Dejaremos de lado el relativismo filosófico y el relativismo religioso.Creemos firmemente que uno de los problemas de fondo del mundo contemporáneo es el relativismo moral. El mundo se está dividiendo rápidamente en dos campos: los que creen que todo es relativo y los que creen que no todo es relativo, sino que existen unos principios morales objetivos, universales y absolutos; es decir, principios que gozan de existencia propia y que son aplicables a todos los seres humanos en toda circunstancia y lugar. 

Las categorías de "liberal" y "conservador" cada día son menos relevantes. En la práctica, las personas que se suscriben a una u otra clasificación lo hacen por motivos principalmente políticos, más que éticos. Y lo político, aunque es importante, no toca el fondo del problema, que es de índole moral, ya que la crisis actual es de valores y los valores deben ser el fundamento de todo actuar humano. Por otro lado, cada día hay más personas "conservadoras" que aceptan principios "éticos" relativistas. Por ejemplo, en EEUU hay personas del Partido Republicano, considerado en general un partido "conservador", que o no consideran que el problema del aborto es fundamental o que aceptan el "derecho" al aborto, aunque en privado lo rechacen. Dentro del campo "liberal" (casi siempre representado por el Partido Demócrata), hay personas que, en una especie de "ética alternativa", enarbolan ciertos principios como si fueran absolutos: la tolerancia, el derecho a hacer cualquier cosa mientras "no dañe a nadie", la privacidad y el derecho a la libre opinión, entre otros.


"Un eclipse total de sol produce oscuridad, pero por ser eclipse, su duración es temporal y mientras cae esa sombra, hay que protegerse y avanzar bajo su irradiación... La Iglesia y los cristianos actuales igual"

domingo, 9 de junio de 2013

COMPARTIENDO EXPERIENCIA


"EL CRISTIANO NO PUEDE PENSAR NUNCA 
QUE CREER ES UN HECHO PRIVADO"
(BENEDICTO XVI)

El día de ayer surgieron diferentes expresiones faciales en las personas, expresiones de asombro, curiosidad, aprobación, duda, ante la peregrinación realizada por los miembros del Seminario Mayor de "La Inmaculada" (San Vicente). Sin reparar en las expresiones, lo cierto es que el paso peregrinante ha sido un "lusaso", un llamado para traer a la memoria lo referente a Dios.

En la celebración del Inmaculada Corazón de María, en el cierre del primer ciclo de esa institución formativa diocesana y en el contexto del Año de la Fe, se pensó en una peregrinación de fe. Se salió del Seminario a las 8: 30 a.m., hacia la Catedral de San Vicente, donde se meditaron los misterios dolorosos y al mismo tiempo se pidió la indulgencia plenaria. Luego, se abordó el bus hacia la ciudad de Cojutepeque, pero en la entrada hacia la calle que conduce a esa ciudad, nos bajamos para ir entonando cantos religiosos y expresando alegría en el recorrido hacia la parroquia "San Juan Bautista". Al llegar al templo parroquial, alrededor de las 11: 00 a.m., meditamos los misterios gozosos. Después, salimos hacia el Cerro de las Pavas, en cuya entrada se iniciaron los misterios luminosos y al llegar ante la imagen de la Virgen de Fátima, concluir con los misterios gozosos. Terminados los 20 misterios del Santo Rosario, un seminarista de cuarto de teología nos dirigió un tema espiritual y por último, en medio de un clima agradable, nos reunimos debajo de un arboles para compartir el tiempo de almuerzo.

Realmente fue una experiencia enriquecedora. Cuando se es párroco o vicario parroquial, es alentador ir acompañando a los fieles encomendados en una profesión publica de fe, es una experiencia de renovamiento espiritual; por ello, no puedo dejar de expresar que ir junto a los futuros sacerdotes, es una vivencia única. Ciertamente, en los seminarios se habla mucho y se presentan testimonios sobre el hacer sentir la fe cristiana en las calles o en medio de los otros, pero aunque sea con un gesto sencillo y relativamente breve, se procede a la práctica, saliendo del solo conocimiento intelectual.  En un año donde a todos los cristianos se nos ha invitado a la oración, sacrificio, testimonio personal y comunitario, actividades creativas para despertar en la fe, este recorrido ha sido oportuno. 

Confiemos a la Madre de Dios, proclamada «bienaventurada porque ha creído» (Lc 1, 45), este tiempo de gracia.