viernes, 10 de agosto de 2012

FIESTA LITÚRGICA


"LOS POBRES SON LOS TESOROS MÁS APRECIADOS
DE LA IGLESIA DE CRISTO"

En una sociedad polarizada, conjugada por el consumismo y el individualismo, un individualismo impulsado por una parte por el alto costo de la vida, la búsqueda de la sobrevivencia personal y familiar, San Lorenzo diácono y mártir nos hace un llamado a la sensibilidad por los necesitados, desprotegidos, marginados socialmente.  San Lorenzo nos recuerda que debemos ver el rostro de Cristo en los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, viudas, ancianos, mutilados, ciegos, sordos, enfermos... Que la opción por los pobres se desprende del Evangelio (cfr. Benedicto XVI).


Monseñor Romero decía en una de sus homilías: "Hay un criterio para saber si Dios está cerca de nosotros o está lejos; todo aquel que se preocupa del hambriento, del desnudo, del pobre, del desaparecido, del torturado, del prisionero, de toda carne que sufre, tiene cerca a Dios" (5/2/1978). 


San Lorenzo (mártir), uno de los diáconos de la iglesia romana, fue una de las víctimas de la persecución de Valeriano en el año 258, al igual que lo fueron el Papa Sixto II y muchos otros clérigos romanos. A comienzos del mes de agosto del año 258, el emperador emitió un edicto ordenando matar inmediatamente a todos los obispos, curas y diáconos ("episcopi et presbyteriet diacones incontinenti animadvertantur" -- Cipriano, Epist. lxxx, 1). Esta orden imperial se ejecuto inmediatamente en Roma.


Un signo distintivo del cristiano debe ser, hoy más que nunca, el amor por los pobres, los débiles y los que sufren. Vivir este exigente compromiso requiere un vuelvo total de aquellos supuestos valores que inducen a buscar el bien solamente para sí mismo: el poder, el placer y el enriquecimiento sin escrúpulos” (Beato Juan Pablo II).