domingo, 20 de mayo de 2012

XLVI JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES


ALLÍ DONDE LOS MENSAJES Y LA INFORMACIÓN SON ABUNDANTES,
EL SILENCIO SE HACE ESENCIAL PARA DISCERNIR

En relación a los medios de comunicación, más concretamente el internet, es común escuchar la siguiente frase: "En internet así como se encuentra información interesante y edificante, así abunda tanta basura e información degradante". Cuando se cae en la cuenta de esta realidad, se despierta la conciencia de la persona y busca la respuesta a esta interrogante: ¿Cómo distinguir lo qué es importante de lo qué es inútil y superficial? El Papa Benedicto XVI, nos da la clave en su mensaje para esta 46ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, es decir, el silencio. 

Relación entre el silencio y la palabra: dos momentos de la comunicación que deben equilibrarse.

Para la sociedad actual temerosa del silencio, éste aparece como clave para tomar lo bueno y desechar lo negativo en el internet y demás medios de comunicación social.

¿Por qué es importante el silencio? Veamos:

Principio: El silencio es parte integrante de la comunicación y sin él no existen palabras con densidad de contenido.

Razones:
- En el silencio escuchamos y nos conocemos mejor a nosotros mismos.
- En el silencio nace y se profundiza el pensamiento, comprendemos con mayor claridad lo que queremos decir o lo que esperamos del otro.
- En el silencio elegimos cómo expresarnos.
- Callando se permite hablar a la persona que tenemos delante, expresarse a sí misma; y a nosotros no permanecer aferrados sólo a nuestras palabras o ideas, sin una oportuna ponderación.
- En el silencio, por ejemplo, se acogen los momentos más auténticos de la comunicación entre los que se aman: la gestualidad, la expresión del rostro, el cuerpo como signos que manifiestan la persona.
- En el silencio hablan la alegría, las preocupaciones, el sufrimiento, que precisamente en él encuentran una forma de expresión particularmente intensa. 

A manera de conclusión:
- Se abre así un espacio de escucha recíproca y se hace posible una relación humana más plena. 
- Del silencio, por tanto, brota una comunicación más exigente todavía, que evoca la sensibilidad y la capacidad de escucha que a menudo desvela la medida y la naturaleza de las relaciones.

Propuesta:
Una profunda reflexión nos ayuda a descubrir la relación existente entre situaciones que a primera vista parecen desconectadas entre sí, a valorar y analizar los mensajes; esto hace que se puedan compartir opiniones sopesadas y pertinentes, originando un auténtico conocimiento compartido.

"Es necesario crear un ambiente propicio, casi una especie de “ecosistema” 
que sepa equilibrar silencio, palabra, imágenes y sonidos".
(Benedicto XVI)