domingo, 26 de febrero de 2012

REFLEXIÓN CUARESMAL


"Y ESTABA CON LAS FIERAS"
(S. MARCOS 1, 13)

En el evangelio de San Marcos 1, 13, se encuentra esta afirmación, la cual se contextualizará y adaptará a lo pretendido en esta reflexión en torno a la cuaresma.

El versículo 12 narra que Jesús después de haber sido bautizado en el río Jordán, impulsado por el Espíritu Santo, que se había posado sobre él revelándolo como el Cristo, el Hijo amado de Dios Padre, se retiró durante cuarenta días al desierto de Judá, donde superó las tentaciones de Satanás. Luego en el versículo 13, encontramos lo siguiente: "Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían". 

* ¿Qué animales considerados perjudiciales se encuentran en el llamado desierto de Judá o Judea o Yeshimon? 

Sobreviven las lagartijas, serpientes, arañas, alacranes, buitres y coyotes. Sabemos del peligro que sobrellevan estos animales para el ser humano, por lo menos lo planteó a nivel general. En medio de éstos, estaba Jesús, sin recibir su ataque perjudicial. 

* Adaptación de ello en esta reflexión cuaresmal

Todos los días del año tenemos tentaciones y fieras del mal que desean perjudicarnos, inyectarnos su ponzoña, su veneno; pero hoy en cuaresma vemos esos animales más claros y fuertes, ya que muchos en este tiempo hacemos el propósito de obrar firmemente las cosas según la voluntad de Dios, permanecer en compañía del Señor Jesús en el desierto, a nivel espiritual. Mencionó algunas fieras, alimañas, tentaciones que están a nuestro alrededor, dispuestas a hacernos daño: la inclinación a la borrachera, el deleitarse en paginas de internet que contengan sexo, satanismo y criticas destructivas; perder el tiempo en cosas sin importancia,  la infidelidad en el matrimonio y en el noviazgo, el gasto desmedido por las próximas vacaciones, ignorando la opción por los pobres; las platicas con insultos, morbo, mentiras, sobornos y chismes; obligar a una pareja a imitar lo que se hace en la pornografía, a dejarse conducir por la ira, el odio y la venganza, etc. Recordemos lo que dice el versículo que estamos meditando: "Jesús estaba con las fieras". En esta cuaresma, como en la vida entera estaremos rodeados siempre de fieras, pero con la ayuda del Espíritu Santo, aprendamos a no dejarnos comer, herir o morder por ellas. Esta frase la podemos equiparar a la que dijo nuestro Señor Jesús, en la Ultima Cena, en el momento de orar por los apóstoles: "Estén en el mundo, sin ser del mundo" (Jn 17,11-18). 

Entonces, en este tiempo de Cuaresma debemos tener clara dos situaciones: 1. Que debemos adentrarnos al desierto espiritual con Jesús; 2. A medida que luchemos en esta cuaresma por ordenar nuestra vida, la tentación, las fieras del mal nos van a vociferar fuerte para despedazarnos, contaminarnos, alejarnos del propósito espiritual que nos hemos propuesto. Por lo tanto, no vayamos a caer en el siguiente pensamiento erróneo: si me esfuerzo; el mal, el pecado, el demonio y la tentación me botarán, ¿entonces para que luchar, si ellos son más fuertes que yo?

"En el desierto, lugar de la prueba, como muestra la experiencia del pueblo de Israel, aparece con intenso dramatismo la realidad de la kénosis, del vaciamiento de Cristo, que se despojó de la forma de Dios (cf. Flp 2, 6-7). Él, que no ha pecado y no puede pecar, se somete a la prueba y por eso puede compadecerse de nuestras flaquezas (cf. Hb 4, 15).

"Al comenzar este santo tiempo, animo a todos a que, guiados por la fuerza de Dios, intensifiquen la oración, la penitencia y la práctica de la caridad, para así llegar victoriosos y purificados a las celebraciones pascuales. Confiemos a la Virgen María estas intenciones (Benedicto XVI, Angelus 26 febrero 2012).