domingo, 15 de enero de 2012

SEÑOR DE LA MISERICORDIA O SANTO CRISTO DE ESQUIPULAS, SAN VICENTE 2012


"CUANDO SEA LEVANTADO EN ALTO,
ATRAERÉ A TODOS HACIA MI"
(Juan 8, 27)

El 15 de enero se celebra en muchos lugares al Señor de la Misericordia o como popularmente se le conoce "el Santo Cristo de Esquipulas o Cristo Negro de Esquipulas".

Propiamente, El Cristo Negro de Esquipulas es una imagen de Jesús Crucificado venerada por millones de fieles de Centroamérica que se encuentra en la Basílica de Esquipulas, en la ciudad del mismo nombre en Guatemala. Se conoce como Negro debido a que a lo largo de más de 400 años de veneración, la madera en que fue tallado ha adquirido una tonalidad mas oscura.

La fiesta patronal de Esquipulas se celebra el 15 de enero, fecha en la que se encuentra la ciudad repleta de ventas callejeras de toda clase de artículos y artesanías. Es también cuando llega la mayor cantidad de peregrinos a la ciudad provenientes de Guatemala, El Salvador, Honduras, México y otros países. Es costumbre ingresar a pie hasta el templo, en parte por devoción y en parte porque la aglomeración no permite hacerlo de otra manera. Aquellos que piden por alguna intención en especial pueden hacer parte del recorrido de rodillas.

En nuestro país El Salvador, son conocidos como lugares fuertes de peregrinación: la Iglesia del Cristo Negro de Juayúa y el Santuario de San Vicente. En este último, me desempeño como vicario parroquial y realmente edifica la fe, piedad y devoción de tantas personas que han abarrotado dicho lugar. Ayer, en la Santa Misa de las primeras vísperas, concretamente en la homilía, le decía a las personas lo que se encuentra en el Evangelio de San Juan 8, 27: "Cuando sea levantado en alto, atraeré a todos hacia mí". Realmente, ayer podía constatar  esas palabras de nuestro Señor Jesús, plasmadas en la celebración y en la procesión solemne tradicional el día de ayer. Ahora en la Santa Misa Patronal, Monseñor Elías Rauda, obispo de San Vicente, remarcaba las mismas palabras también al inicio de la Eucaristía. 

Muchas personas han asistido, ya sea por una devoción consciente como otras por inercia o simple costumbre, pero lo que se no se puede objetar es esa seguridad de estar ante la búsqueda de un "algo", que ofrece un "alguien", que ningún alguien más puede ofrecer. Por supuesto, ese algo es la misericordia infinita de Dios, a lo que los peregrinos abren su corazón, su vida, para alcanzar renovación, animo y perdón. Nadie que se acerque a Cristo misericordioso con sus brazos extendidos en señal de acogimiento, puede salir defraudado, más bien, sale edificado.


 "La misericordia de Dios, repara los corazones lastimados, fraccionados"
(Mons. Elías Rauda)


Desde antes de la llegada de los españoles al nuevo continente, Esquipulas era un lugar de peregrinación conocido en Mesoamérica, donde se rendía culto al dios guerrero Ek Chuaj.
Luego de la conquista de Esquipulas en el año 1530, los misioneros españoles iniciaron el trabajo de evangelización de los pueblos conquistados. En el año de 1594 cuando la religión católica había echado raíces, los locales aprovecharon una abundante cosecha de algodón y decidieron encargar una imagen de Jesús crucificado.
De esta cuenta, Don Cristóbal de Morales, contrató al escultor portugués Quirio Cataño quien en ese tiempo vivía en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala para que creara dicha imagen. El artista entregó el trabajo encomendado el 4 de octubre del mismo año.