viernes, 28 de diciembre de 2012

FIESTA PATRONAL


EN HONOR A SAN VICENTE, ABAD Y MÁRTIR
2012

Alrededor de las 6: 00 p.m., del día miércoles 26 de diciembre de 2012, las personas que estuvieron en Misa de 5: 00 p.m., en Catedral y algunas que comenzaban a llegar, rodeaban la recién llegada carroza adornada para San Vicente, Abad y Mártir,  patrono de la Diócesis de San Vicente y de la ciudad con el mismo nombre. 

El inicio de la procesión por las principales calles de la ciudad de Austria y Lorenzana, fue presidida por el tradicional canto del llamado "Ave María". La procesión iba encabezada por unos acólitos, el señor obispo y ocho sacerdotes que nos hicimos presentes, luego iban las autoridades civiles y militares, las reinas de las distintas agrupaciones, la banda regimental, religiosas, laicos y la carroza con el santo patrono. 

En la procesión se iban haciendo relatos históricos sobre el patrono, oraciones, cantos, parte del Santo Rosario y vivas. Iban dirigiendo una hermana de Betania y jóvenes del Ministerio "Siervos de Cristo". 

Por la mañana fue la Santa Misa patronal, cuya información puedes encontrarla en el blog oficial de la Diócesis de San Vicente, haciendo click en el siguiente enlace: http://pastoralcomunicaciones.blogspot.com/2012/12/iglesia-diocesana-celebra-fiesta.html

Como ha sucedido en estos últimos años, la gente que va a la procesión es poca, la mayoría aguarda en el parque Cañas. Antes que esta fiesta se colocará el 26 de diciembre, las "Ave María" se entonaban una en cada esquina y cada día.

En la tercera esquina, contigua al cuartel de la 5ª brigada de infantería, se hizo un receso. Se había colocado una tarima en la cual estaba "Totus tuus", desde San Salvador, para animar a los vicentinos en el Señor. Monseñor Elias, dirigió algunos cantos, habló sobre la navidad y San Vicente, Abad y Mártir, hizo un llamado a la conciencia de los políticos también. 

Un hecho posiblemente gracioso, fue cuando con anticipación se dijo que no se tocarán las flores de la carroza, porque eran prestadas, pero al estacionarse el carro frente a la Catedral, una persona tomó ligeramente una florecita, y eso provocó una reacción instantánea en las personas, las cuales en masa se abalanzaron para obtener una flor; llegaron algunos jóvenes para proteger lo que quedaba, pero siempre se las llevaron... En fin, la carroza quedo desflorada en gran proporción. 

Monseñor Rauda, autoridad eclesiástica de la Diócesis de San Vicente, junto a las autoridades civiles y militares del departamento. «La comunidad política y la Iglesia, cada una en su ámbito propio, son mutuamente independientes y autónomos. Sin embargo, ambas, aunque por título diverso están al servicio de la vocación personal y social de unos mismos hombres. Tanto más eficazmente ejercerán este servicio en bien de todos cuanto mejor cultiven entre ellas una sana colaboración, teniendo en cuenta también las circunstancias de lugar y de tiempo. Pues el hombre no está solamente limitado al orden temporal, sino que, viviendo en la historia humana, conserva íntegramente su vocación eterna» (Gaudium et Spes, n. 76). 
Finalizada la procesión, fue la primera parte del concierto dirigido por "Totus tuus". Alrdedor de las 10: 00 p.m., fue la alborada. Estaba abarrotado el parque central "Cañas". Fue una espectacular pólvora. Mientras se reventaban los cohetes, el grupo musical hacia fuertes vivas. Al termino de la pólvora, la gente aplaudía, silbaba y expresaba admiración y agradecimiento a Iglesia, por alegrar al pueblo chentino. Para que tengas más información, accede a los siguientes enlaces: http://www.facebook.com/photo.php?v=450028868395344 y http://www.facebook.com/ChambresYHumorVicentino?ref=ts&fref=ts&__req=3q


SAN VICENTE, ABAD Y MÁRTIR,
RUEGA POR NOSOTROS

lunes, 24 de diciembre de 2012

LITURGIA


CELEBRACIÓN Y SIGNIFICACIÓN DE LA NAVIDAD

La Natividad o Nacimiento del Señor Jesús es el día navideño de mayor densidad teológica y espiritual, cualidades que aparecen en las cuatro celebraciones eucarísticas y en el oficio divino. 

MISA DE LA VIGILIA

El 24 de diciembre, por la tarde, antes o después de las primeras vísperas de Navidad, el Misal propone una misa para la vigilia, cuya primera oración-tomada del Misal de san Pío V-sitúa con toda exactitud el sentido que tiene la Navidad: contemplar sin miedo, cuando venga como Juez, al que hoy viene como Redentor. La oración sobre las ofrendas -del Sacramentario Veronense- considera la fiesta como el comienzo de nuestra redención. La oración post comunión se refiere -como la del Misal de 1570- a la celebración gozosa del nacimiento del Salvador. Las lecturas se centran en Jesús como Mesías prometido. Él es el Hijo de David y de Abrahán (segunda y tercera lecturas), en Él se cumplen la profecía de que la Virgen dará a un luz un Hijo (evangelio) y la promesa de la salvación y felicidad hecha por Dios a Israel en los días tristes del exilio (primera lectura). 

MISA DE MEDIANOCHE

El tema central de esta celebración se encuentra en el aleluya que precede al evangelio: "Les traigo la Buena Noticia, les ha nacido el Salvador, el Mesías, el Señor". De él se hacen eco las lecturas (Is 9, 1-6; Tt 2, 11-14; Lc 2, 1-14). El corpus prefacial se ha enriquecido, ya que al prefacio tradicional -que glosa el tema de Cristo Luz- se han añadido otros dos: el primero, inspirado en un sermón de san León Magno, presenta la restauración universal realizada por la Encarnación; el segundo -tomado del Sacramentario Veronense- propone el maravilloso "comercio" de la Encarnación, gracias al cual hemos sido salvados. 

MISA DE LA AURORA

El tema central es el de la alegría, como consecuencia necesaria de la aparición del Salvador. Hay un tema colateral, aunque complementario: la iluminación del mundo por la venida del Señor. 

MISA DEL DÍA

La liturgia de Navidad llega a su cenit con la lectura del prólogo de san Juan: "Y el Verbo se hizo carne, y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria" (Jn 1, 14). A ella se refieren o hacen eco las demás lecturas y las oraciones de la misa y del oficio, que según sus propios generos literarios son una proclamación de los dogmas de Nicea, Efeso y Calcedonia, a cuya luz había nacido y crecido esta fiesta (Cfr. P. Jounel, "El tiempo de Navidad", o.c., pp. 972-973).  La oración colecta -tomada del Sacramentario Veronense- tiene una especial riqueza teológica:  si Dios se hace hombre es para que el hombre participe de la vida divina

La liturgia navideña, por tanto, pone de relieve que la Natividad de Jesucristo es no sólo, ni principalmente, una memoria del hecho histórico del nacimiento del Salvador, sino la perenne actualización de la salvación que Él inauguró al revestirse de nuestra naturaleza mortal. Esto explica el insistente hoy que aparece, explicita o implícitamente  en todos los textos de la misa y de la liturgia de las Horas; un hoy que posibilita y exige el encuentro personal y transformante con Cristo Salvador, que se hizo y se hace presente en la historia por nosotros los hombres y por nuestra salvación. Eso explica que "el misterio de la Navidad se realiza en nosotros cuando Cristo 'toma forma' en nosotros" (Gál 4, 19) y que sea "el misterio de este admirable intercambio" (Catecismo de la Iglesia Católica 526). 

Fuente: José Antonio Abad Ibañez, La celebración del Misterio cristiano, España 2000, pp. 572-573. 

"Luz para los pueblos" les desea a todos los lectores y lectoras, una ¡FELIZ NAVIDAD!. Qué el Niño Dios nazca en los y en nuestros corazones, y esa alegría inigualable, plena y transformante, sepamos capaces de comunicarlas a los demás, especialmente a los anclados en la tristeza, la desesperanza y la frustración. 


«Veni ad salvandum nos»

miércoles, 19 de diciembre de 2012

ANIVERSARIO SACERDOTAL


"EL SACERDOTE DEBE SER HOY MÁS QUE NUNCA
UN HOMBRE DE ALEGRÍA"

Hace siete años experimentábamos la alegría de ser configurados con Jesucristo, Cabeza y Pastor, hoy siete años después, constatamos la necesidad del sacerdocio en el mundo contemporáneo, un mundo creativo de alegría, pero una alegría muchas veces como producto de la tristeza o vacío existencial. 

El pasado lunes 17 de diciembre, elevamos una acción de gracias y perdón, en el séptimo aniversario de Ordenación Presbiteral, en el templo parroquial de Nuestra Señora de los Dolores (La Puebla). Nos acompañaron personas de San Vicente, "San José" Verapaz, Sensuntepeque, Ciudad Victoria, los anfitriones y dos personas de Estados Unidos. La Misa duró alrededor de dos horas, con una liturgia bien preparada y un ambiente festivo. Fue presidida por el padre párroco Amilcar y concelebrada por el padre Enrique y su servidor el padre Gustavo. La predicación estuvo a cargo de su servidor, la cual divide en tres temáticas: 1. La alegría por la inminente navidad; 2. La alegría cristiana y la alegría del mundo. 3. El sacerdote, ministro de la alegría en Jesucristo. Al final de la celebración, las personas mostraron su aprecio obsequiando productos propios del lugar y otros dones, lo cual en palabras del padre Enrique, la generosidad y cariño de las personas compromete a ser fieles y mejores servidores del pueblo de Dios. 

Un sacerdote feliz de su configuración con Jesucristo, Cabeza y Pastor, libera de esclavitudes a los demás, esclavitudes que producen tristezas y frustraciones; mientras que la liberación del pecado, el error y del mal produce paz y por tanto alegría. Por eso un sacerdote menos, es una cantidad de personas con posible privación de alegría. El sacerdote está llamado a inspirar alegría, en medio de penas, tristezas, desesperanzas, frustraciones, auto culpabilidades y otras sombras que enredan al ser humano. 

"Cuanto más persevere el sacerdote en la amistad de Dios, más continuará la obra del Redentor en la tierra" (El cura de Ars, Pensamientos, Bernard Nodet, Desclée de Brouwer, Foi Vivante, 2000. 98).

"A los hombres que ya no pueden concebir que Dios sea Amor puro, el sacerdote afirmará siempre que la vida vale la pena ser vivida, y que Cristo le da todo su sentido porque ama a los hombres, a todos los hombres" (Benedicto XVI).

"La religión del Cura de Ars es una religión de la alegría, no una búsqueda morbosa de la mortificación, como a veces se ha creído  “Nuestra felicidad es demasiado grande, no, no, nunca podremos comprenderla” (Nodet, p. 110), decía, y también “cuando estamos de camino y divisamos un campanario, éste debería hacer latir nuestro corazón como la vista del tejado de la morada del bienamado hacer latir el corazón de la esposa” (Benedicto XVI).

"Queridos sacerdotes, pienso también en la enorme diversidad de los ministerios que ejercéis al servicio de la Iglesia. Pensad en el gran número de misas que habéis celebrado o celebraréis, haciendo cada vez a Cristo realmente presente sobre el altar. Pensad en las innumerables absoluciones que habéis dado y que daréis, permitiendo a un pecador ser perdonado. Percibís en ese momento la fecundidad infinita del Sacramento del Orden. Vuestras manos, vuestros labios, se convierten, en el espacio de un instante, en las manos y en los labios de Dios. Lleváis a Cristo en vosotros; habéis, por gracia, entrado en la Santa Trinidad" (Benedicto XVI).

“El sacerdote debe sentir la misma alegría (de los apóstoles) al ver a Nuestro Señor, al que tiene entre las manos” (Santo Cura de Ars). 

"El encuentro con Jesús "da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva" porque en él "encontrarán la fuerza y el valor para avanzar en el camino de su vida, superando así las dificultades y aflicciones" así como encontrarán "la fuente de la alegría" (Benedicto XVI).

domingo, 16 de diciembre de 2012

FELICITACIONES


CONSAGRADO PARA SER SACRAMENTO
DE CRISTO, CABEZA Y PASTOR

Ayer sábado 15, se dieron dos acontecimientos relacionados con el sacerdocio ministerial, por la mañana se llevó a cabo la Ordenación Presbiteral del padre René Barrera, en la Catedral de San Vicente, a las 10: 00 a.m., por Imposición de Manos de Mons., Elías Rauda, obispo de la Diócesis de San Vicente.

Por la tarde, tres hermanos sacerdotes cumplieron quince años de Ordenación Presbiteral: p. Eduardo Chávez, p. Juan Chopín y p. Rogelio Pacas. Ellos celebraron la Eucaristía, acompañados en su mayoría de familiares. La Santa Misa se realizó en la capilla del Seminario Mayor de San Vicente, a las 4: 00 p.m. El aniversario de estos hermanos sacerdotes es propiamente el 20 de diciembre.

1. ORDENACIÓN SACERDOTAL

 Neo-presbítero dando su discurso de agradecimiento 

 P. René, jóven entusiasta, alegre y de apertura a todos

P. René y p. Alberto, compartiendo la hermandad 
en la sangre y en el ministerio sacerdotal

2. QUINCE AÑOS DE SACERDOCIO MINISTERIAL

Padre Eduardo, Rector del Seminario Mayor de "La Inmaculada", San Vicente. Se destaca en el aspecto humano. Es un sacerdote que cree en la persona humana y la promueve. Es alguien que busca el crecimiento humano del otro. Una hombre objetivo y con una amplitud sobre la vida. Es un sacerdote que hace la diferencia entre tantas contradicciones encontradas entre palabras bonitas y técnicas sobre la fraternidad sacerdotal. 

Padre Chopín, Director de la Escuela de Teología, en la Universidad "Don Bosco" (San Salvador). Un sacerdote que se distingue por su aspecto intelectual, alguien que sabe aplicar lo que sabe y por ello es efectivo. Una persona amigable, de buen humor y buscador de la formación de los otros. 

Padre Rogelio, Párroco de "El Calvario" (Sensuntepeque) y Director de las Obras Misionales Pontificias. Un sacerdote que resalta por el asiduo trabajo pastoral. Un hombre sincero, ordenado, disciplinado y que se toma en serio lo que se le asigna. 

lunes, 10 de diciembre de 2012

VOCACIÓN


CONSCIENTE DECISIÓN DE INGRESAR AL SEMINARIO,
FUERA DE UN "ROMÁNTICO" SEGUIMIENTO DE CRISTO

Esta expresión es el resultado de un análisis comparativo entre dos tiempos, en relación con el ingreso al seminario. Ayer finalizaron en la diócesis donde laboro, tres años de poseer un proceso de discernimiento vocacional. El proceso para los que desean ingresar al seminario, dura de julio a diciembre, con convivencias cada segundo fin de semana de mes. En este tercer año, llegaron en julio alrededor de 50 jóvenes ilusionados por el sacerdocio. Pero después de un conjunto de temas y vivencias introductorias sobre la vida del seminario, se hicieron presente en la ultima convivencia 24 jóvenes, y al final de ella, varios expresaron su agradecimiento por el esclarecimiento vocacional, y por tanto, desistir de la idea de ingresar al seminario.

Esta experiencia me ha llevado a recordar el deseo de ingresar al seminario, a finales de los 90' hasta el comienzo de los procesos vocacionales. Haciendo una lectura general de los interesados por ingresar, se podía observar un fuerte deseo de entregarse al Señor siendo sacerdote, un sentimiento desbordante suscitado en retiros espirituales y en otras circunstancias. No se poseía un conocimiento básico sobre las consecuencias de seguir a Cristo o las situaciones divergentes y decepcionantes alrededor del ministerio. La emoción de dejar todo por el Señor, ignorando un futuro de múltiples depredadores. 

Gracias a estos procesos vocacionales, se le ayuda al candidato a discernir sobre su vocación particular en consonancia con la vocación universal de todo cristiano. En un proceso gradual y básico, la realidad es presentada al aspirante, lo cual lo hace consciente de ingresar al seminario, y si toma la decisión, sabe por qué debe formarse y los retos que debe enfrentar. Pienso que es importante en los tiempos actuales, el joven tenga un panorama general del seguimiento de Jesucristo en el sacerdocio. Es duro ingresar con una "actitud romántica" al seminario", y en el futuro por decisiones incorrectas propias y ajenas, hasta la misma vocación cristiana queda expuesta al peligro. "Habéis decidido entrar en el seminario y, por tanto, os habéis puesto en camino hacia el ministerio sacerdotal en la Iglesia católica, en contra de objeciones y opiniones" (Benedicto XVI, 18-Octubre-2010). Incertidumbres y desviaciones siempre habrán, pero posiblemente, si hubieran existido estos procesos donde no existían, otras decisiones más solidas se hubieran tomado.

Seguir a Jesucristo en el sacerdocio es una gracia singular, una entrega con pleno sentido;  ciertamente debe presentarseles atrayente su persona y misión, pero el mismo Maestro resaltó la libertad y la cruz. El Espíritu Santo no deje de iluminar y suscitar hombres generosos, conscientes y valientes para servicio de tan gran ministerio.

lunes, 3 de diciembre de 2012

TIEMPO DE ADVIENTO


¿PREPARARNOS PARA RECIBIR A QUIÉN?

El término "Adviento" viene del idioma latín "adventus", que significa venida, llegada. La Iglesia Católica con el primer domingo del tiempo de adviento inicia un nuevo Año litúrgico. Empieza el domingo más próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre, con las primeras vísperas de Navidad. 

La cuestión es la siguiente: La Iglesia a todo el tiempo previo a la Navidad le ha llamado "Adviento", por qué se espera algo, se espera a Alguien. Es decir, la Iglesia invita a todos sus miembros y fuera de ella, moviliza a millones de cristianos en todo el mundo a estarse preparando y ser testigos de esperanza durante cuatro semanas. Pero, ¿para ´qué? 

centro comercial en Navidad

No podemos negar que el consumismo, el securalismo, ha potenciado el tiempo de "navidad", antes y en su vivencia, pero desvinculándolo de la finalidad por la cual la Iglesia lo instituyó. Por eso, el tiempo de preparación espiritual, o sea, adviento, es el momento propicio para recordar la triple venida de nuestro Señor Jesucristo: Esta venida es triple: CRISTO VINO EN LA CARNE Y EN LA DEBILIDAD (Nacimiento), VIENE EN EL ESPÍRITU, EN EL AMOR, EN LOS SACRAMENTOS Y VENDRÁ EN LA GLORIA Y EN EL PODER (Parusía). 

Muchas razón tuvo el Señor Jesús para decirle a los discípulos y por ellos a nosotros: "Tengan cuidado: no se les embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se les eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estén siempre despiertos" (Lucas 21, 34-36). Jesús nos ayudará con su gracia a estar conectados a su triple venida y a nosotros nos toca poner nuestra parte requerida, es decir, la vigilancia; el examen sincero, constante y la aplicación seria de los medios para su vivencia. 

¿Cuáles son las actitudes debemos tener en Adviento?

1.- Actitud de espera con esperanza. El mundo necesita de Dios. La humanidad se siente  desencantada y desamparada.  En nuestros corazones aguardan deseo y necesidad de bienestar, unidad, paz, desarrollo, tolerancia, respeto, libertad, que no encuentran toda su realización en la realidad. Vivimos atareados, desconfiados, temerosos, oprimidos, decepcionados, tristes, permitiendo que la desesperanza llegue a nuestros corazones y nuestras conciencias. Jesús quiere llenar ese vacío con su cercanía, con su Señorío (Filp 2,11) en nuestras vidas, “El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza” (Sal 34,18) cuando él viene hace nuevas todas las cosas (Ap 21,5). Debemos aferrarnos a nuestros sueños, nuestra esperanza es abono para la Buena Nueva. Adviento nos enseña a estar vigilantes, despiertos, atentos, a tener el corazón preparado, acercándonos al corazón del otro porque vive nuestra misma realidad. En este tiempo, comprendamos a los demás, seamos tolerantes y fraternos, ¡viene el Señor! 

2. El retorno a Dios. La experiencia de frustración, de contingencia, de ambigüedad, de cautividad, de pérdida de la libertad exterior e interior de los hombres y mujeres de hoy, suscita consciente o inconscientemente la sed de Dios  (Sal 42, 2), y la necesidad de «subir a Jerusalén» como lugar de la morada de Dios, según los salmos de este tiempo. La infidelidad a Dios destruye a la persona, su dignidad y su valor, destruye al pueblo, su fraternidad y su historia. Cuando somos fieles a Dios recuperamos nuestra verdadera identidad e historia. El adviento nos ayuda en este camino que comienza por conocer mejor a Dios y su amor a la humanidad. Nos da conocimiento personal de Cristo, que se encarnó abandonando su propia naturaleza (Filp 2,7) para acercarse a nuestra historia.


3. La conversión. Es transformación, dejar de ser de una manera para ser de otra, significa dejar nuestra antigua manera de vivir llena de pecado personal y social y entregar todas las áreas de nuestra vida a Cristo para que él las gobierne y nos perdone “que el malvado deje su camino, que el perverso deje sus ideas; vuélvanse al Señor, y el tendrá compasión de ustedes; vuélvanse a nuestro Dios, que es generoso para perdonar” (Is 55,7). Es darle la espalda a la oscuridad para quedar de frente a la luz  que es Cristo. En Adviento  nos encontramos con el reino de Dios que está cerca, dentro de nosotros (Lc 17,21).
La voz del Bautista es el clamor del adviento: «Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios ... » (Is 40,3-5; Lc 3, 4b)). El adviento nos enseña a hacernos presentes en la historia de la salvación de los ambientes, a entender el amor como salida de nosotros mismos y la solidaridad plena con los que sufren.

4. Gozo y alegría. Nuestro gozo viene del Señor. La venida del Mesías es el anuncio del gran gozo para el pueblo, de una alegría que conmueve hasta los mismos cielos cuando el pecador se arrepiente (Lc 15,7). El adviento nos enseña a conocer que Cristo, y su pascua, es la fiesta segura y definitiva de la nueva humanidad. Hay gozo en nosotros cuando estamos reconciliados, Jesús cambia nuestro lamento en danza y nos viste de alegría (Sal 30,11). Dejémoslo entrar en nuestros corazones, en nuestros espacios familiares, en las relaciones con los amigos, en el trabajo, los estudios, llevémoslo a todas partes, la persona y las estructuras sociales necesitan ser tocadas por el gozo que viene del amor de Dios. El quiere que vivamos así, confiados, seguros, alegres en él “¿Por qué voy a desanimarme, por qué voy a estar preocupado mi esperanza he puesto en Dios, a quien todavía seguiré alabando. Él es mi Dios y Salvador! (Sal 42,5). 

Fuente sobre las actitudes para adviento: CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA DEPARTAMENTO DE PASTORAL SOCIAL -  CÁRITAS DE VENEZUELA COMISIÓN DE JUSTICIA Y PAZ.