lunes, 1 de abril de 2013

TIEMPO PASCUAL 2013


LAS GRANDES LINEAS LINEAS TEOLÓGICAS 
DE LA CINCUENTENA

¡Felices pascuas de resurrección para todos y todas! Gracias al esfuerzo renovador del movimiento litúrgico moderno (ver nota) y del Concilio Vaticano II, la Cincuentena ha recuperado sus grandes ejes tradicionales, y se presenta como un "gran domingo" que celebra el misterio de Cristo glorificado: tiempo de alegría e imagen del reino futuro. 

Un todo
La Cincuentena es, en primer lugar, un todo, no una serie de misterios fragmentados. Como señaló Tertuliano y repitieron después otros escritores eclesiásticos, la Pascua cristiana se prolonga cincuenta días, durante los cuales la Iglesia celebra el misterio de la glorificación total de Cristo, que se inicia con la Resurrección y se consuma con el envío del Espíritu tras su Ascensión a la derecha del Padre. 

Reencuentro nupcial
Este misterio de glorificación de Cristo produce una inefable alegría en la Iglesia, porque es el reencuentro nupcial de la Esposa con su Esposo, convertido en Señor del Universo con su Ascensión al cielo y presente, a la vez, en la historia como salvador y restaurador por la fuerza irresistible del Espíritu. 

Experiencia mística de la vida futura
Esta comunión sacramental entre la Iglesia y Cristo plenamente glorificado, comporta una experiencia mística de la vida futura, de la que la celebración litúrgica es su verdadero marco al ser una participación en la gloria del Resucitado que afecta a todas las dimensiones de la existencia cristiana y posibilita una real comunión vital con el Padre, mediante el Espíritu.  De este modo, la Pascua no queda encerrada en el espacio cultual-temporal de la Cincuentena, sino que se extiende a todos los instantes de la vida del cristiano, para quien cualquier época del año es Pascua en sentido teológico. Ciertamente, esta experiencia del reino futuro no es perfecta ni definitiva, dada la provisionalidad que imprime el carácter terreno y peregrinante de la Iglesia, pero es una verdadera participación, aunque incoada y en prenda. 

Como un gran domingo
Este misterio está en el origen de una tradición que se remonta al siglo II, según la cual la Cincuentena es como un "gran domingo", pues los cincuenta días pascuales son como un solo día, un gran "día octavo" imagen y anticipación del día definitivo. 

Elementos estructurales
La teología unitaria de la Cincuentena no impide distinguir en ella los siguientes elementos estructurales: el Domingo de Resurrección y la Octava de Pascua, los domingos y ferias pascuales, la Ascensión y Pentecostés. 

Texto base: José Antonio Abad Ibañez, La celebración del Misterio Cristiano, España 2000,  ed. Eunsa, pp. 558-559. 


Nota: El movimiento litúrgico moderno. El siglo XIX supuso una inflexión importante, pues comenzó el declive del rubricismo y el nacimiento de nuevas tendencias que fraguaron en el "movimiento litúrgico" moderno y alcanzaron su cenit en la constitución sobre liturgia del Vaticano II.

Este "movimiento" está jalonado por una serie de piedras miliares, entre las que destacan los papas san Pío X y Pío XII, algunos centros de formación litúrgica y una cadena de eminentes liturgistas desde dom Próspero Guéranger hasta nuestros días. 

"Accogliere questa vittoria nella nostra vita 
e nelle realtà concrete della storia e della società"
(Papa Francesco)