domingo, 6 de enero de 2013

ANALIZANDO

2013: 
¿AÑO DE MALA SUERTE?

Observamos una sociedad y con mayor énfasis una nueva generación, la cual parece sentirse orgullosa de ser independiente de la fe, puesto que ésta es considerada para gente de mente corta o para personas incapaces de encontrar las respuestas en la naturaleza, apoyándose en la ciencia y tecnología. Pero ante esta gloriosa emancipación humana, surge un contraste llamativo: la superstición. Se abandona el ámbito de la fe por considerarse superadol cuando entra en acción la ciencia y la razón, pero se le da paso a la superstición como la explicación eficaz a las vicisitudes humanas.

El día 22 de diciembre de 2012 si me memoria no me falla, estaban pasando por un canal nacional un reportaje "documentado y científico , sobre el fin de la humanidad. Fuimos testigos de la invasión realizadas en las redes sociales sobre el seguro desenlace apocalíptico de la humanidad. Varios grupos usando la razón se anticiparon a inaugurar el nuevo ciclo maya, menciono esto porque sobre ello giraban todas las teorías o afirmaciones apocalípticas o astrales. En fin, pretendo decir que la fuerte propaganda del 21 de diciembre de 2012 no pasó a la realidad (para los que nos apoyamos en la fe y la razón, desde su anuncio fue considerado como irrelevante), y en vez de aprender del fracaso o permanecer en el silencio, ahora están lanzando en internet la afirmación que esta año será de pánico, frustraciones, desgracias, por el simple hecho de que su terminación es 13.  Por eso, pienso que cuando el ser humano se desliga de la recta razón y la fe, esta proclive a una posible vida supersticiosa. 

"Lo que siembres, eso cosecharás" (Gálatas 6, 7). La clave de que te vaya bien y no mal, está en las correctas decisiones y consecuentes acciones. Cada efecto tiene su causa, cada acción provoca o desencadena una situación. Por supuesto, la razón adquiere su esplendor con la fe, con la revelación divina. Cuántas personas se autoproclaman "saladas" o "torcidas", pero no han sido capaces o no han tenido los medios necesarios para conocer las causas de sus efectos, y por ello buscan la explicación y solución en realidades tenidas como superiores y protectoras para ellas. Por eso, por más baños de rudas que se aplique la persona, por más amuletos que porte, por más símbolos que use, mientras no se detenga a analizar lo que desencadena sus palabras, elecciones y acciones, muy poco se liberará a través de los años de su búsqueda de culpables, de su bajo autoestima y su vida mediocre, si es que una muerte indeseable no le alcanza pronto... En conclusión, el éxito esta en el cambio de actitudes y no en una confianza irracional en objetos tenidos presentados como poderosos.

El ser humano es libre e inteligente, y con la fe como guía, puede transformar positivamente su alrededor, porque interiormente esta conscientemente transformado y en vías de crecimiento personal. Que este año 2013, nos atrevamos a conocernos a nosotros mismos y seamos capaces de arrancar y edificar, y sobre todo, en Jesucristo roca firme e imperecedera.