domingo, 26 de agosto de 2012

ESPIRITUALIDAD


"TU TIENES PALABRAS DE VIDA ETERNA"
(Juan 6, 58)

Actualmente se cuenta con una gran cantidad de documentos, libros, devociones, revistas, reflexiones, testimonios, en torno a la Eucaristía, heredados desde la espiritualidad transmitida por nuestro Señor Jesucristo en Capernaum (Evangelio de San Juan 6). Pero a pesar de tanto bagaje espiritual, intelectual y pastoral, da la impresión de que la espiritualidad eucarística no configurará profundamente la vida del cristiano católico, que no es asimilada totalmente, incluso, hasta a veces da la sensación de que no es algo terminado de creer. 

Dentro de la  Iglesia Católica, hay fieles unidos al Santísimo Sacramento, otros lo promueven porque como que están "programados" para hacerlo ante los demás, otros apuestan más a sus análisis, conocimientos intelectuales  y al "accionar" pastoral, y obviamente, hay una buena cantidad al margen del Pan de Vida. Fuera de la Iglesia Católica, en concreto los cristianos evangélicos en su gran mayoría, por lo visto centralizan todo en la Palabra de Dios, no creyendo en la presencia de Jesús Eucaristía, y por tanto, no alimentándose, no bebiendo de esta fuente neuralgica de espiritualidad cristiana. 

Ahora a la hora de celebrar la Eucaristía, a manera de iluminación, he caído en la cuenta de algo que desde seminarista tengo claridad: la voluntad de Dios es que permanezcamos conectados a Jesús Sacramentado. Aclaro que no me refiero a un espiritualismo ni una espiritualidad de "capilla". Para no hacer un vasto listado, al lanzar una mirada hacia los grandes santos y papas de la historia de la Iglesia, su secreto ha estado en su relación intima con Jesús presente en la Eucaristía. Por eso, estos hombres y mujeres han estado repletos de vida y han podido transmitirla. Por eso el capitulo 6 de Juan es amplio, por eso Jesús remarca su deseo de que le comamos, por eso la gente venida de Tiberidades y sus discípulos le abandonaron, porque sus palabras fueron realistas.

«Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna». Cuando, considerando demasiado duro su lenguaje, muchos de sus discípulos lo abandonaron, Jesús preguntó a los pocos que habían quedado: «¿También ustedes quieren marcharse?», le respondió Pedro: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna» (Jn 6, 67-68). Y optaron por permanecer con él. Se quedaron porque el Maestro tenía palabras de vida eterna, palabras que, mientras prometían la eternidad, daban pleno sentido a la vida.

Hay momentos y circunstancias en que es preciso hacer opciones decisivas para toda la existencia. Como saben muy bien, vivimos momentos difíciles, en los que con frecuencia no logramos distinguir el bien del mal, los verdaderos maestros de los falsos. Jesús nos ha advertido: «Miren, no se dejen engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: "Yo soy" y "el tiempo está cerca". No le sigan» (Lucas 21, 8). Oremos y escuchemos su palabra; dejemosnos guiar por verdaderos pastores; no cedamos jamás a los halagos y a los fáciles espejismos del mundo que luego, con demasiada frecuencia, se transforman en trágicos desengaños.

En los momentos difíciles, en los momentos de prueba se mide la calidad de las opciones. Así pues, en estos tiempos de dificultad cada uno de nosotros está llamado a tomar decisiones valientes. No existen atajos hacia la felicidad y la luz. Prueba de ello son los tormentos de las personas que, en el decurso de la historia de la humanidad, se han puesto a buscar con empeño el sentido de la vida, la respuesta a los interrogantes fundamentales inscritos en el corazón de todo ser humano.

Entre más tiempo tratemos con la Eucaristía, dejando de lado el devocionismo o una espiritualidad hipócrita, intimista y estéril, mas cristianos seremos, más efectivos seremos en la concreción de la voluntad divina, el apostolado y la pastoral; mayor sentido tendrá nuestra vida, comprendiendo para que existimos como seres humanos en este mundo, llamados a participar de la vida divina.

Posiblemente habrán palabras de desánimos, burlas, criticas por estar cerca de la Eucaristía, por parte de algunos pastores con descuido espiritual o llevados por una soberbia intelectual, y de fieles en general, pero lean, relean, mediten, comprendan el capitulo 6 de San Juan, y  concluirán en que esas palabras debemos seguir, porque son palabras, más bien, las palabras de vida eterna, las otras palabras las serán en la medida en que sean concordes a las de Jesús. Bendiciones para todos y todas.


"κύριε πρὸς τίνα ἀπε
λευσόµεθα ῥήµατα Ϲωῆς αἰωνίου ἔχεις"