domingo, 5 de febrero de 2012

MEDITANDO


"VAMOS TAMBIÉN ALLÁ PARA PREDICAR EL EVANGELIO,
PUES PARA ESO HE VENIDO"
(Marcos 1, 38)

Leyendo y meditando con detenimiento los evangelios, encontramos realmente el proceder de Jesús, nuestro modelo a seguir, concretamente en esta entrada, en lo que respecta a la misión y al cambio parroquial.

Si leemos el evangelio de San Marcos en el capitulo 1, versículos del 21 al 39, vemos dos momentos ubicacionales en la misión de Jesús: Primero está en Cafarnaúm, luego expresa su intención de dirigirse a los pueblos cercanos, cuya acción realiza;por lo cual Marcos 1, 39 afirma que El recorrió toda la Galilea. 

Jesús después de curar a la suegra de Simón, ya al atardecer se puso a atender enfermos y posesos. Por la madrugada se fue a orar a un sitio solitario. Simón y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: "Todos te andaban buscando", a lo cual Jesús responde: "Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido".

Da la impresión de que la gente no quiere que Jesús se vaya de Cafarnaúm, como que quisieran retenerlo, pues ya tienen "su" solución a sus situaciones y propio maestro de la Palabra de Dios. Por eso, mi reflexión la limito en esta entrada a dos aplicaciones:

1. Compartir a Cristo con los demás
2. Visión misionera de Cristo en el cambio de sacerdote en una parroquia.

En la primera aplicación, la persona que ha experimentado la acción de Jesús en su vida, debe permitir y compartir esa experiencia con las demás personas. No retener esa experiencia como propiedad privada y exclusiva. "Los discípulos de Jesús reconocemos que Él es el primer y más grande evangelizador enviado por Dios (cf. Lc 4, 44) y, al mismo tiempo, el Evangelio de Dios (cf. Rm 1, 3). Creemos y anunciamos “la buena noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios” (Mc 1, 1). Como hijos obedientes a la voz del Padre, queremos escuchar a Jesús (cf. Lc 9, 35) porque Él es el único Maestro (cf. Mt 23, 8). Como discípulos suyos, sabemos que sus palabras son Espíritu y Vida (cf. Jn 6, 63. 68). Con la alegría de la fe, somos misioneros para proclamar el Evangelio de Jesucristo y, en Él, la buena nueva de la dignidad humana, de la vida, de la familia, del trabajo, de la ciencia y de la solidaridad con la creación" (Aparecida 103).


En la segunda aplicación, sobre la visión misionera de Cristo en el cambio de sacerdote en una parroquia, Cristo ante exclamación de los apóstoles: "Todos te andan buscando", responde: "vamos..." y luego. "pues para eso he venido". Observemos que Jesús está consciente de la finalidad para la cual fue enviado por el Padre Dios. Sabe que debe hacer el bien a muchas persona de diversos lugares sin atarse a ninguno. 

Según la norma de la CEDES, el párroco debe durar 6 años en una parroquia, claro teniendo en cuenta el canon 539, del Código de Derecho Canónico. En concreto, el sacerdote está llamado a tener la conciencia de Jesús, a estar disponible a salir de una parroquia para servir en otra. Los fieles están llamados a comprender esa situación de cambio del sacerdote también. los cuales podría constituirse en un obstáculo.. Según el texto evangélico que estamos reflexionado, se percibe que la gente no era consciente de eso. Jesús hace buenas obras en Cafarnaúm, pero luego también comparte todo ese bien en otras comunidades. Traigo a cuenta una frase de Monseñor José Luís Escobar cuando era obispo de San Vicente, al hacer los traslados de sacerdotes: "todos debemos ser misioneros". Deteniéndome en la frase no en el proceder, el señor obispo invitaba a estar conscientes de que debemos servir en distintos lugares, por tanto, llevar a Jesús por medio de nuestras cualidades humanas. Mucho tiempo en un mismo lugar, podría ser contraproducente e impedir una revitalización parroquial. El sacerdote debe desligarse de la anterior comunidad y servir en la que se le ha encomendado.

En general, pidamosle al Señor que nos anime a  compartirlo, a todas las personas que se nos sean posible. Bendiciones para todos y todas.