martes, 20 de diciembre de 2011

INTERPELANDO


CINCO DÍAS PARA REVIVIR EL NACIMIENTO DE NUESTRO SALVADOR
¿YA ESTAS PREPARANDO EL PESEBRE DE TU CORAZÓN?

Hermanos cristianos y hermanas cristianas, a poco días de rememorar la llegada del personaje más importante de la historia humana, les invito como ya lo hace la Iglesia, a mantenerse en el verdadero sentido de la Navidad; estimados y estimadas no creyentes, les animamos a descubrir ese sentido que los cristianos tratamos año por año de fortalecer. 

Un elemento espiritual de ese sentido ya mencionado, está basado en la siguiente pregunta: ¿Ya estás preparando o ya tienes preparado el pesebre de tu corazón? Por que bien es cierto que Jesús nació en el pesebre de un establo, posiblemente en malas condiciones, pero eso no es excusa para brindarle un recibimiento lo más digno posible en nuestro interior; de hecho, el Niño Dios en nuestro corazón quiere renacer precisamente. 

Analizando un poco las predicaciones, cuando se insiste en preparar el pesebre del corazón, se agota más en la idea de hacer conciencia en confesarse, lo cual debe ser así, de hecho en estos días muchas personas se acercan al sacramento de la Penitencia, Reconciliación o Confesión. Pero yo más bien diría, que esa confesión unida a la celebración de la Natividad, es  la oportunidad para mantener ese gran Tesoro habitando en nosotros, el cual no fue recibido debidamente por los suyos ni en otras naciones a través de la historia; al mismo tiempo,  trampolín para ir hacia el crecimiento en la vida de la gracia regenerada a través de la liturgia de navidad y concretizada en la vida cristiana de cada día. En pocas palabras, no tener preparado un corazón "sólo" para el 24 y 25 de diciembre, sino de ahí recomenzar en la vida relacionada con Dios.

Vamos con alegría a recibir a nuestro Señor, el cuál ha elegido nuestro corazón como morada para su nacimiento y permanencia en su inexplicable pero tremendo amor.