domingo, 19 de diciembre de 2010

ACCION DE GRACIAS POR EL QUINTO ANIVERSARIO DE ORDENACION SACERDOTAL

“Nada jamás substituirá el ministerio de los sacerdotes en la vida de la Iglesia” (Benedicto XVI)

Este viernes 17 de diciembre de 2010, los reverendos padres Amilcar Bonilla, Enrique Barrera y Gustavo Romero, elevaron una acción de gracias a Dios y a María Santísima, por estar cumpliendo cinco años de sacerdocio, por gracia de Dios.
La Santa Misa fue a las 4: 00 p.m., en las instalaciones del Seminario Mayor de la Inmaculada. fue presidida por el reverendo padre Ángel Flores, vicario general de la Diócesis de San Vicente. Hubieron seminaristas menores acompañando y colaborando en la celebración eucarística.
Llegaron familiares y amistades de San Salvador, Ciudad Victoria, Sensuntepeque, Ilobasco, San José Verapaz, San Antonio Ixcanales (Santo Domingo), colonia Santa Lucía (San Vicente) y de la ciudad de San Vicente. 
Agradecemos nuevamente a todas las personas que colaboraron generosamente en la realización de dicho evento; al mismo tiempo, a las personas que no asistieron, y a las que no asistieron, pero oraron por nosotros.

 Lectura del Santo Evangelio

Predicación por parte del padre Ángel 
"Recuerden el día en que le prometieron obediencia al obispo, mis hermanos sacerdotes.
¡Renuevenla hoy nuevamente!"

"Estoy convencido que a pesar de todo lo ocurrido en mi vida, en estos cinco años de ejercicio ministerial, Jesucristo si me ha llamado, me ha elegido... Ahora me toca tomar más en serio  las etapas venideras"

"Nos hemos dejado guiar por el Cura de Ars para comprender de nuevo la grandeza y la belleza del ministerio sacerdotal" (Benedicto XVI).

"El sacerdote no es simplemente alguien que detenta un oficio, como aquellos que toda sociedad necesita para que puedan cumplirse en ella ciertas funciones. Por el contrario, el sacerdote hace lo que ningún ser humano puede hacer por sí mismo: pronunciar en nombre de Cristo la palabra de absolución de nuestros pecados, cambiando así, a partir de Dios, la situación de nuestra vida. Pronuncia sobre las ofrendas del pan y el vino las palabras de acción de gracias de Cristo, que son palabras de transustanciación,  palabras que lo hacen presente a Él mismo, el Resucitado, su Cuerpo y su Sangre, transformando así los elementos del mundo; son palabras que abren el mundo a Dios y lo unen a Él. Por tanto, el sacerdocio no es un simple «oficio», sino un sacramento: Dios se vale de un hombre con sus limitaciones para estar, a través de él, presente entre los hombres y actuar en su favor" (Benedicto XVI).

"Queríamos también, así, enseñar de nuevo a los jóvenes que esta vocación, esta comunión de servicio por Dios y con Dios, existe; más aún, que Dios está esperando nuestro «sí». Junto con la Iglesia, hemos querido destacar de nuevo que tenemos que pedir a Dios esta vocación. Pedimos trabajadores para la mies de Dios, y esta plegaria a Dios es, al mismo tiempo, una llamada de Dios al corazón de jóvenes que se consideren capaces de eso mismo para lo que Dios los cree capaces" (Benedicto XVI).

 "Que Dios nos dé a los sacerdotes las virtudes de la sinceridad, transparencia, valentía y autenticidad. En estos años, algo que me ha incomodado es ver la manera de atentar contra la propia conciencia y lo que se expresa o cree en privado, tener el temor de expresarlo en público, para no ser eliminado o siempre apreciado con una imagen superficial, aparentemente coherente. De que sirve quedar bien con muchos, cuidando la propia imagen, cuando no estamos quedando bien con Dios, el cual nos habla fuertemente a través de nuestra conciencia"

"El sacrificio eucarístico tiene absoluta necesidad del sacerdocio ministerial" (Juan Pablo II)

"El don divino ha sido destinado a nosotros los sacerdotes en una manera particular y, con nuestra acogida, llevamos la responsabilidad de la eficacia de la Eucaristía en el mundo" (Juan Pablo II).
"De esta manera se manifiesta el papel constructivo del sacerdote, quien ha sido comprometido por Cristo en la obra más importante de transformación del mundo, que se realiza con la potencia de la Eucaristía. A este papel está unido otro compromiso del sacerdote, el de acoger la presencia eucarística con la mirada contemplativa de adoración y con un trato de extrema delicadeza" (Juan Pablo II).

"La asamblea que se reúne para celebrar la Eucaristía necesita absolutamente, para que sea realmente asamblea eucarística, un sacerdote ordenado que la presida. Por otra parte, la comunidad no está capacitada para darse por sí sola el ministro ordenado. Éste es un don que recibe a través de la sucesión episcopal que se remonta a los Apóstoles. Es el Obispo quien establece un nuevo presbítero, mediante el sacramento del Orden, otorgándole el poder de consagrar la Eucaristía" (Congregación para el Clero).

 Grupo Juvenil "Jucris" de la párroquia "El Santuario", distribuyendo la cena a los asistentes

"Bien es cierto que nosotros nos hemos comprometido y dejado muchas cosas por el pueblo de Dios, pero eso no da lugar a que lo dañemos, pues libremente aceptamos con gran voz y en público en nuestra ordenación, este santo gobierno guiados por Jesucristo, el Buen Pastor"

 Padre Gustavo, expresando sus agradecimientos y sintesis de sus cincos años de ministerio.
"Estimados hermanos y hermanas, libremente hemos dicho “sí” al Señor, pero pensando en ustedes, en ponernos a favor y al servicio de ustedes. No lo digo por mí, sino por todos los sacerdotes del mundo entero: valoren a estos hombres que dan todo por llevarles a todos y a todas, a la felicidad en Dios, día tras día, cuando muchos ni en broma se lo han planteado".

Después del padre Gustavo, se dirigieron a los asistentes, los reverendos padres Amilcar y Enrique, de los cuales no presentamos su foto ni sus palabras, por respetar su decisión de no aparecer en este espacio.

"Si la Eucaristía es misterio de fe, este misterio fue propuesto a la fe de la Virgen María y de su parte fue acogido de la manera más perfecta. Dividiendo con nosotros sacerdotes su fe, María Santísima nos ayuda a asumir nuestra responsabilidad en difundir la Eucaristía para la vida de la Iglesia y nos exhorta: haced aquello que os dirá" (Jn. 2,5)" (Congregación para el Clero).

 Coro de la comunidad "San Francisco", de la parroquia "San Lorenzo"

"Monseñor Romero, un corazón de pastor lo llevaba a ellos y con ellos sentía que el ser pastor era una misión fácil de realizar (“con este pueblo no cuesta ser pastor”, afirmaba). Por eso tenía siempre una palabra nueva, espontánea, fresca" (Centinela de la ciudad. blogspot).

 Recepción con familiares en el comedor del seminario

 Cenando en compañia de los seminaristas mayores

 Con una familiar, amigos y amigas de Jucris