domingo, 6 de junio de 2010

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI EN EL SEMINARIO MAYOR DE SAN VICENTE

CELEBRACION DEL CORPUS CHRISTI
EN EL SEMINARIO MAYOR DE LA INMACULADA
Jueves 3 Junio 2010

"Todos, sacerdotes y fieles, nos nutrimos de la misma Eucaristia, todos nos prostramos a adorarla, porque en ella esta presente nuestro Maestro y Señor, está presente el verdadero Cuerpo de Jesús, Victima y Sacerdote, salvación del mundo. Venid, exultemos con cantos de gozo! Venid, adoremos! Amen".
(Benedicto XVI, 2010)

En el Seminario Mayor celebramos la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, el jueves 3 de Junio. A las 5: 00 p.m. inició la Santa Misa y luego fue la  solemne procesión. Fue una ceremonia que duró 2 horas con 15 minutos, dándole el máximo honor a Jesús Eucaristía. Hubo un esfuerzo por preparar lo mejor posible la celebración en todos los sentidos, de seguir las rubricas y penetrar con espíritu gozoso tan grande misterio, con la intención que los formandos la vivan en presente y sepan darle su "lugar" en el futuro de su labor pastoral.

Presidió la Santa Misa el p. Gustavo y la predicación estuvo a cargo del p. Amado.

Inicio de la procesión. Rumbo al primer altar de los tres bellamente preparados por los seminaristas.

En cada altar se elevó una serie de peticiones en común. Luego la bendición.
Este altar fue preparado por los seminaristas de filosofía.

Este segundo altar fue elaborado por los seminaristas del primer año de teología.

"¿Cuál es el significado específico de la solemnidad de hoy, del Cuerpo y la Sangre de Cristo? Nos lo manifiesta la celebración misma que estamos realizando, con el desarrollo de sus gestos fundamentales:  ante todo, nos hemos reunido alrededor del altar del Señor para estar juntos en su presencia; luego, tendrá lugar la procesión, es decir, caminar con el Señor; y, por último, arrodillarse ante el Señor, la adoración, que comienza ya en la Misa y acompaña toda la procesión, pero que culmina en el momento final de la bendición eucarística, cuando todos nos postremos ante Aquel que se inclinó hasta nosotros y dio la vida por nosotros. Reflexionemos brevemente sobre estas tres actitudes para que sean realmente expresión de nuestra fe y de nuestra vida" (P. Amado citando a Benedicto XVI).


Por los pasillos del seminario.
Pidiendo para que el Señor se digne bendecir la casa como la formación impartida en ella, a los formadores en tan delicada misión, los profesores, a los mismos seminaristas, al personal que labora en dicha institución y a todas las personas afines a ella.

Este tercer altar estuvo a cargo de los seminaristas del bienio teológico.
La bendición final solemne fue en la capilla.

¡Venite, esultiamo con canti di gioia! Venite, adoriamo!
(Benedetto XVI)